lunes, 4 de enero de 2016

Pesca con caña boloñesa con elástico en la Rivera del Atallisca



 Con muchas ganas de volver a un escenario que tenía en mente desde este verano pasado, muy frecuentado entonces, en aquellos días por muchos aficionados a la pesca. Pescadores que, actualmente, quizá se piensen dos veces antes de salir de casa, si su pasión no les motiva a vencer ciertos elementos atmosféricos propios del invierno.

Una día tranquilo, aunque frío, aguas claras y poco frecuentadas últimamente. A primeras horas de la tarde, me acerqué a este tranquilo rincón en la desembocadura del  regato del "Atallisca".

En la tarde de hoy, mirando este solitario paraje, por un momento pensé que, venir a pescar hasta estas aguas, ahora poco frecuentadas por pescadores locales podía guardar alguna decepción en cuanto a actividad de peces, de momento, ya bien entrado el mediodía, no se notaba movimiento alguno en su entrada al pantano. 



 Pero mirando detenidamente este regato tributario del pantano, viendo la profundidad que tiene en su desembocadura, con una anchura de algo más de 60 metros en el puesto que había elegido hoy, siempre queda pensar, en la agradable idea de que en su fondo, peces y grandes debe de haber, y la idea que tenia, era al menos atrapar alguno.





Orilla del regato del Atallisca


 Estas aguas, calmadas y profundas se pueden pescar de muchas formas, pero personalmente a mí, lo que me atrae, al ver estos escenarios, es la pesca con caña boloñesa, antes llamada pesca al corrido.



Siento una extraña y personal atracción por esta técnica, quizá, porque fue la pesca con flotador de mis inicios a este deporte, la pesca tan española, tan fiel a todas nuestras aguas, a sus andarríos, a nuestra tierra, una pesca tan segura y fiable como ninguna otra.
Una técnica 4x4 que se suele decir, donde el descuido no tiene premio; donde lo que vale es, la caña en mano; donde una mínima brisa puede ser tu aliado, pero un constante aire, un duro enemigo a batir. Pero si logras retener los envistes al flotador en esos agitados días, notas una sensación inigualable, no comparable a ninguna otra técnica.


Algunos de mis compañeros de pesca la miraban con recelo, ahora viendo el desarrollo de sus funciones, en muchas ocasiones que han compartido de pesca conmigo, a día de hoy, estas cañas, viajan con ellos siempre en sus fundas de pesca,


 Cada vez que veo un buen ejemplar de carpa unido a mi linea, pescando con alguna de mis boloñesas, siempre se me ocurre una memorable frase, tan española como ella misma, por mucho que lo intentes,"con la iglesia hemos topao, amigo Sancho".


  Mientras montaba mi panier, en una cubeta, puse a amollecer medio kilo más o menos de pellet de  pulpa de remolacha, en poco más de quince minutos estaban prácticamente deshechos.



 Estos, mezclados con copos de maíz, junto con una lata de maíz en grano escurrido y lavado y unas larvas de gusano, a lo que le añadí poco más de 20 cl de leche y posterior agua, necesaria para la mezcla, iba a ser la pastura de cebado para el día de hoy.



                             





                               

 Un poco de pan troceado terminaría  compactando la mezcla

Una caña boloñesa  de acción de punta, un flotador deslizante de 2'5 gramos, deslizándose por una linea de 0´16 de diámetro de grosor con un bajo de flurocarbono de 0´12, unido este, a un elástico amortiguador por medio de un quitavueltas o emerillón y a la vez, este, a la línea madre por otro emerillón, iba a ser el sencillo montaje.


El Montaje del elástico en el bajo de línea




Un trozo de elástico unido por dos microesmerillones en sus extremos entre la línea principal y el bajo de línea; este elástico, al mismo tiempo va recubierto de un tubito de silicona, logrando así un montaje más rígido, normalmente el elástico, es ligeramente inferior a la longitud del tubo, con ello quedando, en su montaje, algo tenso.

 Este elástico actuará a la vez de comodín en el supuesto en el que utilicemos diferentes diámetros de hilo entre la linea principal y el bajo (o cuando exista descompensacion entre el grosor de ambos) amortiguando la tensión y flexibilizandolo aún más el bajo, si este, es de escaso diámetro. 

  Normalmente utilizo elásticos de 1 milímetro, aumentando la longitud del mismo, algunos centímetros en función de la diferencia de grosor entre diámetro de la línea y el bajo.

Montado todo esto, me puse a sondear el puesto de pesca,  A unos 20 metros de la orilla, el montaje  de la emplomadura activa, me delataba una profundidad cercana a los cinco metros de profundidad.

 Y aunque sabia que, tenia que dejar el bajo de linea arrastrando para evitar el empuje del regato e incluso, si seguía así, cambiar de plomo de toque por otro algo más pesado, decidí dejarlo totalmente arrastrado por el fondo.

Terminado este proceso, me puse a cebar el puesto, con la intención de pescar unos metros más abajo del cebado, dada la visible corriente y la gran profundidad.


El cebo para estas aguas

 De cebo, lombriz y es que, viendo la entrada al embalse, del agua que trae el regato, turbia y sucia aún, arrastrando toda tierra seca de sus vertientes, ya que, son las primeras lluvias invernales, me pareció buena idea el intentar de inicio con este cebo.


Vivencias del día de pesca


 Llevaba unos quince minutos pescando en aquel tranquilo y solitario paraje, sin haber visto de momento picada alguna, cuando un pequeño tropel o pateo se acercaba a mi puesto con agitado respirar. Mirando hacia atrás, me sorprendió ver un precioso mastín extremeño que con su cola a media asta, coleaba tras de mí. Sus señales eran claras, su cola delataba su sana intención. aunque su porte era majestuoso y solo verle metía respeto. He de reconocer que estos perros son mi debilidad y dirigiendo me hacia él, me recibido con sus tímidos lameteos,


 Suelen ser animales muy nobles, pero altamente territoriales y este joven macho cercano a los dos años estaba en  perfecto y sano estado, da gusto ver animales así. Tras un rato manoseandole su cabeza y cuello, algo que les encanta, se dispuso a sentarse a mi lado a compartir la tarde, al lado del agua, algo que me encantó, sin incomodarme su presencia para nada.


 El resultado, parte de mi gran bocadillo, acabó siendo un poco de su almuerzo, me puede la nobleza de estos perros y el cariño que le tengo en especial a esta raza de colosos, por su trabajo y dedicación hacia sus animales y dueños, anteponiendo en muchos casos su vida para protegerlos. Muchas son las historias que escuché, referente a ellos, de viejos pastores de la sierra que, acreditan su devoción y entrega por defender las posesiones de sus compañeros y dueños.


 Mientras disfrutaba del momento, de la compañía de tan bonito animal, con el aparejo parado y cebo inmóvil  en el fondo, posiblemente, con el plomo de toque encallado, vi extrañamente emerger la boya en la superficie del agua, la boya por momentos quedó tumbada sobre la superficie.

 Extraña picada, pero seguidamente volvió  a su posición inicial y me hizo pensar en que, solo podía ser obra del indeciso carpín que merodeaba en el cebo. Esto me hizo entender dos cosas: la primera, los peces que, de momento, habían entrado en el pesquil, eran carpines y la segunda que me había equivocado con este montaje,

Recogiendo mi linea, con la lombriz cortada, entendí enseguida que, si quería sacar alguna de estas inquietas piezas, tenia que esforzarme en clavarlas y cambiar totalmente mi aparejo, ajustando el fondo.

 Parecía que me estaban recordando que, la pesca a la boloñesa, es intuitiva y atenta y para nada estática, algo que estaba dispuesto a hacer, algo que de momento no había hecho, disfrutando de la compañía de  mi compañero, el gran mastín, que ya se alejaba conforme, cerro arriba posiblemente a su lugar de faena.


Con la caña en mano, con un tiro superficial lento, me dispuse a hacer la pesca al corrido, pero esta vez, en una pasada de, no más de seis o siete metros y cambiando el bajo de linea, añadiendo un anzuelo de ojal de fino hierro del  numero 14. 


  Este anzuelo, estaba unido con el emerillon, por una lazada corrida, por la que se desplazaba libremente, intentando evitar, el excesivo reptado del bajo por el fondo.


Éste sistema de montaje de bajo de línea, lo uso siempre acordándome de un gran pescador que fue mi amigo Ángel Rodas, que me llegó a convencer de que, por alguna extraña cuestión, el pez, con este sistema de bajo de línea, efectúa en la mayoría de los casos, una intensa y rápida picada, algo que pude llegar a comprobar en muchas ocasiones, pescando estos taimados peces.


 La picada no tardó en llegar, un hermoso carpín que rondaba los dos kilos de peso, había mordido mi cebo, al menos sabía que peces había en las inmediaciones y que, seguramente, este enorme pez, no estaba solo.




En la foto se puede apreciar el elástico unido al bajo de linea de lazada por el que se desliza un anzuelo de ojal.


Un segundo carpin, algo más pequeño que el primero, entraba la sacadera minutos después, parecía que la jornada de pesca se ponía bien.




 Y el tercero , tampoco se hizo esperar mucho.


  Sin embargo, pasados unos instantes una  gran carpa saltó en el centro del cebado .


Son animales que suelen convivir bastante bien juntos, pero en esta ocasión, no se si sería debido a un mayor número de ejemplares o por que fueran incluso de mayor tamaño, los carpines al menos no volvieron a dar la cara.



Y lo que también, tenía claro es que, las carpas, con este aparejo moviéndose aunque sea minimamente, tampoco.



 Volví a montar el bajo de flurocarbono del comienzo y arrastrado por el fondo con una lágrima que, haría de plomo de toque, que superaba el medio gramo de peso, asentando totalmente el cebo en el lecho.



 Ahora estaba seguro que las carpas, habían entrado al pesquil y estas, de astucia y desconfianza, saben mucho.



Aunque usaba un flotador deslizante de poco gramaje para una pesca con caña boloñesa, el aparejo sobrecargado en peso, con una pequeña lagrima en el fondo, parecía que intuían que el escaso empuje hidroestático que tenían que ejercer sobre la pequeña boya para hundir su antena, les delataba una evidente y clara señal de peligro. De hecho, tras sacar las dos primeras carpas, peces que rondaban el kilo de peso, sus picadas eran más tenues y menos decididas que las de los carpines capturados anteriormente.

Los tres centímetros de antena que sobresalían del agua, en ninguna de estas dos ocasiones, los habían llegado a hundir en su totalidad.

 Caía la tarde, el frío aire se hacia notar, el aire aparecía con rachas suaves pero calaban la espesa ropa, dos carpas más pequeñas entraron al cebo, haciendo una similar picada que las anteriores.

 Una pequeña carpa que se desanzueló en la orilla, acabó con la última de mis lombrices, que fue el único cebo que en el día de hoy me había dado resultado. 

 Probando después, insertando alguna larva de gusano en el anzuelo, parece ser que no fue de su gusto y acabaron con mi empeño y ganas,

El resultado de la tarde, siete bonitos ciprínidos que me hicieron disfrutar de la tarde pescando y utilizando una caña de pesca de una de las técnicas más olvidadas, (en muchos casos mal interpretadas), complicadas y difíciles si cabe de realizar, pero atractiva, técnica, fiable y bonita como ninguna. 
   
La pesca al corrido, una de nuestras técnicas de pesca que forma parte de nuestra historia, de nuestro pasado y presente, utilizada en torrentes, (pesca al tiento) ríos y pantanos, nuestra... "pesca del país", de siempre, pura y legendaria, técnica de maestros, andarríos de los que utilizaban la ova, gusarapas, santamontes y la hormiga alada como cebo y como no, la casi olvidada hogaza de pan, para el cebado en corrientes, hoy en día en su evolución, llamada, pesca a la boloñesa.    



                     

domingo, 27 de diciembre de 2015

Escenario del Lago del Cachón (Eventos) Pachanga de las 2 M



Mañana del 27 de Diciembre, mañana fría como es normal que suceda en estas fechas. Un grupo de amigos habían decidido hacer un evento deportivo con ánimo de pasar la mañana pescando.


Siempre se ha dicho que a pocas perdidas, pocas ganancias, aun que mirándolo detenidamente, había poco que perder, pero pensándolo bien, en esto de la pesca, si se mira de una manera deportiva, los valores de la pasión sobrepasan con creces a las perdidas.


Sin mucho que hacer y con ganas de visitar el río un domingo más, me acerque al escenario del "Cachón". Un escenario delicado ahora en invierno, puesto que solo los pescadores muy intuitivos saben arañarle alguna captura en estos días de poca actividad de los peces.


Un aire frío que venía del Este, con algunas rachas de cierta intensidad empezaba a levantarse a esto del las diez de la mañana.


La modalidad de pesca libre y como sigue siendo habitual la pesca al "legering" con "feeder" o pesca al "Feeder" como se llama en tierras españolas, es la técnica más usada.


 Todos pescan al "Feeder", pero a alguno de ellos se le nota un cierto e intenso interés por modificar constantemente sus habituales hábitos de pesca con tal de sacar alguna que otra captura. Mínimos detalles que llegan a ser un matiz muy importante a la hora de pescar usando una caña con cebador y que en muchas ocasiones pequeñas innovaciones pueden marcar una notable diferencia.


Sin embargo, aquella mañana no estaba para sacar muchos peces, solo a ultima hora parecía que empezaban a moverse y con ello se conseguía alguna que otra captura.   





Jose con la captura de un bonito carpín.





cebadores de cacillo o cesta

Los cebadores más utilizados esta mañana en la mayoría de las cañas de "feeder", fueron de cacillo o de cesta.  Es un cebador que para aguas poco profundas resulta muy productivo, y aquí precisamente, su carga se hace en la mayoría de los casos, con pasta mezclado con larvas de gusano (asticot).




Una quivers, paralela a la superficie del agua, tensada gradualmente esperando delatar la picada.



En un escenario como este, dada las condiciones climatolígicas, con un factor en contra como es el intenso aire lateral, fue determinante el usar la potencia necesaria de estas punteras.                   El correcto posicionamiento de la caña, frente al empuje del oleaje y el mantenimiento gradual del puesto de pesca, fueron necesarios para conseguir los primeros peces,  Fue importante  el notar los primeros indicios de la entrada de los peces en el pesquil y el mantener al pez el mayor tiempo posible dentro del cebado.

  En un escenario como este, en estas fechas de días fríos, la escasez de picadas, es la nota predominante, pero los pescadores más experimentados, saben que este aire, por frió que parezca, en las horas más centrales del día, da lugar a una mayor actividad del carpin, que una vez empieza a moverse, pueden desembocar en varias capturas seguidas.


Este ciprínido, en esta estación es gregario y se mueve en grupo, de modo que la acción de un buen cebado en estos casos es determinante, si se pretende mantenerlos dentro del pesquil el mayor tiempo posible. 


Tampoco sorprendió la captura de alguna que otra carpa que pasó de los tres kilos de peso, aunque se echó de menos la gran actividad de carpas pequeñas que hubo en este escenario el mes pasado.






Vista del escenario del Cachón en la zona de los chopos.






Una de las zonas nuevas abiertas recientemente en la zona del charco de arriba.



   Al final de la mañana de pesca aparecieron algunas inesperadas capturas, quedando mal sabor de boca a más de un participante que solo consiguió ver algo de actividad en sus puesto en la última hora.


 Sin embargo, cabe destacar que la pesca tiene sus condiciones y que en la mayoría de los casos, estamos sometidos a la voluntad de estos seres acuáticos, su hambre o desgano, condicionada por su actividad, la cual es determinada mayormente por la temperatura del medio en el que vive, la comida que le pueda proporcionar el escenario y como no, la presentación y el reclamo que haga nuestro cebado, unido a la presentación y el mimetizaje de cebo.   





La mayoría de las piezas capturadas esta mañana fueron carpines de buen tamaño, todos ellos, pasaban del kilo de peso y algunos puestos superaron los seis kilos.


Al haber marcadas dos zonas de pesca, la clasificación se realizó teniendo en cuenta el pesaje por puesto en cada una de ellas (punto al gramo), teniendo en cuenta los pesos registrados en cada una de las zonas.


Siendo los seis primeros; Joaquín, Manzano ,Sebastián, Rubén, Mauricio y Jose. 


Fotos de los participantes al evento

Una mañana más, una de tantas recorriendo las orillas del "Cachón", viendo una vez más a entusiastas de este deporte, amantes de lo natural y con muchas horas de orilla, que cada domingo se asientan en sus puestos de pesca para tratar de pasar la mañana, relajados pescando y disfrutando del su entorno.


 Y es que,como dijo un buen amigo y pescador, "Tenemos todos un denominador común, nos gusta la pesca!!".




viernes, 25 de diciembre de 2015

Reparación del taco de una sombrilla





Os dejo unos simples y sencillos pasos para arreglar  los tacos  de las varillas de una sombrilla. Que habitualmente utilizamos para protegernos del sol y del intenso calor en muchas de nuestras jornadas de pesca.


Espero que os sirva, a mí, al menos, estos pequeños arreglos me funcionan.




sábado, 19 de diciembre de 2015

Pesca al feeder, fria mañana en el Gaudiloba.



Caprichosa mañana de frío y niebla, de esas que, en las primeras horas, poco gusta salir de casa, pero aun así y todo, es un tiempo que necesitamos aprovechar para hacer lo que nos gusta: ir de pesca.



Circulando por un camino junto a las orillas del embalse de Guadiloba que había conseguido ver
días atrás y, en el que, como mucho me encontré alguna res vacuna en medio del camino a estas tempranas horas de la mañana, siguiendo orillas arriba, tras rodear una loma, me encontré, después de un par de kilómetros rodados, con un paraje totalmente desconocido para mí. Unas orillas en la más tranquila de las calmas y una persistente niebla que poco favor me hacia, que me hizo pensar dos veces en la situación antes de bajarme del coche.





  Una de las zonas del embalse de Guadiloba, actualmente, este embalse, con menos del 50% de agua de su capacidad




Acercándome hacia el agua, no podía ver más de una decena de metros, mirando hacia la izquierda me encontraba al lado de una aparentemente pequeña playa; sin embargo, hacia mi derecha, la situación era diferente, orillas escarpadas con pequeños trozos de pizarra suelta. Esto me hizo pensar observando (lo que podía ver de la orilla), esta pizarra desprendida seguramente por un constante oleaje producido por la acción del viento. Posiblemente estaba ante un pequeño puntal, en el que la acción constante del oleaje, a esta zona le pasaba factura y viendo esto, intuía que me encontraba en un punto donde este oleaje, frontal o lateralmente tarde o temprano iba a estar presente.





 Una vez desaparecida la niebla, se puede apreciar la zona de pesca elegida  para pescar, vista desde la orilla opuesta.



Tras dos minutos observando el entorno, algo que hago habitualmente, pude oír, (aunque sin llegar a ver) el chapoteo de peces, en repetidas ocasiones en la capa de agua más superficial, posiblemente fueran carpas y aunque fría la mañana, a estas, parecía no importarles el hasta entonces, poco agradable día.




Antes de montar el puesto de pesca, fui al coche y me dispuse a hacer un poco de engodo para el precebado para intentar cebar la zona en la que intuía se pudieran moverse los peces. Este consistía en: pan duro estrujado en pequeñas partes, pellet de remolacha y maíz dulce mezclado con algunas larvas de gusano.




Observando un poco la caída que llevaba el teso, o pequeña loma que estaba tras de mí, me hice una pequeña idea de la profundidad a la que pudiera, en el día de hoy, preparar el puesto de pesca, la longitud de pesca lo tenia bastante claro, pero sobre la profundidad tenía ligeras dudas.



La mezcla

                                          



La razón de usar en la mezcla el pan estrujado es muy sencilla, si el pan esta molido fino, las pequeñas partículas además de aglutinarse más, estás tardarían en desprenderse, sin embargo, al estar en pequeñas partes, al abrirse el engodo, al ser partículas más voluminosas, emerge hasta la superficie con mayor rapidez que si fuera molido, dejando a su paso, tras de sí, en la inmersión un rastro de diminutas partículas muy atrayentes.



Esta mezcla la suelo hacer mucho en ríos con mucha presencia de peces pequeños, cuando lo que intento es pescar peces de mayor tamaño, El pez pequeño al husmear en el engodo, este se abre y suelta las partículas de pan y, estas, una vez sueltas, al subir hacia la superficie, una gran cantidad de estos peces le siguen el rastro dando mas opciones a dejar la comida que me interesa en el fondo para tentar peces de mayores dimensiones.



Las larvas se encargarían de facilitar su suelta y el maíz y los pellet de remolacha quedarían en el fondo de cebado de inicio.






Los pellet de pulpa de remolacha siempre lo utilizo para mezclas en escenarios o embalses donde existe muy poca vegetación sumergida, su composición es alta en hidratos de carbono, buen contenido de proteínas y minerales, además con una dureza intermedia que se deshace fácilmente una vez ha llegado al fondo. Tiene un grosor y un peso considerable y en ocasiones, en distancias cortas de pesca (pesca con enchufable) los he llegado a utilizar incluso de cebado mezclado con pellet de pienso de pollo. Si se quiere utilizar como desecho para mezclarlos con el engodo, basta con meterlo en un recipiente cubierto de agua durante unos quince minutos y estará dispuesto para la mezcla.




Siempre me gustaron estas mañanas de orillas solitarias en los embalses donde muy pocos son los fiebres de pescadores, entre los que me incluyo, que nos decidimos ir a tentar esos grandes peces que merodean cerca de sus orillas. Con tiempos fríos, parece raro, pero aunque sabemos de su letargo invernal, solo los peces más sanos y decididos husmean por sus playas, en esas escasas horas de calor que nos dan estos días en sus horas más cálidas.



Siempre me ha encantado tentarlos y eso sí, solo consigues pescarlos si haces un buen cebado de inicio y con unos componentes que realmente les atraigan. Me tiro horas observando sus movimientos y aunque lentos y espaciados, acabo dándome cuenta que hay zonas con alguna pequeña diferencia donde paran o merodean por más tiempo y le dedican mayor interés.




En repetidas ocasiones el año pasado en las horas más centrales del día conseguí, traerlas al cebado y disfrutar de más de una perfecta jornada de pesca. Aquí si que, la paciencia es el mayor reto a batir.




Empezaba a aclarar la mañana, una leve y fría brisa movía con rapidez los bancos de niebla, sin embargo el agua en su zona superficial tenia una mínima, pero agradable temperatura, esto me hizo pensar en el porque estaban algunos peces chapoteando y saltando en la zona de la pequeña playa o bahía que tenia a mi izquierda, por un momento dudé si arriesgarme pero, al final, decidí cebar justamente pegado a la zona más somera, la playa.



Una vez preparado el precebado, me dispuse a lanzarlo al agua, todo esto utilizando un tirador o catapulta que de sobra sabía, a que distancia iba a caer cada bola de engodo por la tirantez de sus gomas. Seis bolas de engodo de inicio serían mas que suficiente para atraer o contener, por que allí se hallaban, las carpas que merodeaban por la pequeña bahía.




Este tipo de precebado aglutinado con pan, tiene una pequeña virtud, y es que, parte de él, al tocar la bola de engodo sobre la superficie del agua, se parte y acaba esparciéndose en ella, proporcionado un cebado abierto, algo que garantiza la permanencia, en zonas de menos profundidad de la búsqueda de alimento de un buen numero de peces, que pudieran llegar en el banco, que hasta ahora, estaba presente en las inmediaciones de mi futuro puesto de pesca o pesquil.




Hecho esto, asenté mi panier y monté una de mis cañas de pesca al legering, concretamente una de puntera con resorte o muelle. y como intuía que si se llegara a producir alguna picada, estas no iban a ser muy fogosas, decidí pescar de la manera que más me gusta pescar esta modalidad, frontalmente, pero no con una puntera swing tip, si no con una butt indicator,



Butt indicator
La ventaja que tiene el pescar a legering con la caña posicionada frontalmente en zonas de embalses o aguas quietas es que, en caso de oleaje fuerte, cosa que estaba intuyendo por la proximidad del puntal, estas cañas las tengo preparadas para sumergir totalmente la puntera, pescando con el hilo totalmente sumergido como la pesca a la inglesa y el encargado de señalar la picada, iba a ser en esta ocasión un indicador trasero de picada



Una vez efectuado el lanzado, es el propio pescador el que tensiona y destensiona la línea a merced del empuje, profundidad movimiento de aire o corriente que pudiera haber en el escenario.




Quince minutos después, con las mismas dudas que en el comienzo, decidí montar un cebador de método, quizá pensando un poco en la seguridad que te da este cebador, cuando de momento, no lograba a corto plazo esclarecer ningún de los matices que delataran algo de seguridad en el (para mí), nuevo escenario.



Un bajo de linea de unos 35 cm montado con hilo de 0'12 de grosor bajo el cebador, con un anzuelo abierto en la curva para la presentación de un cebo mixto,(compuesto por maíz y larvas de gusano) iban a ser los encargados en el día de hoy de portar el engañoso y atractivo cebo.





Cebadores método, usados en la mañana de hoy.


Montado y preparado como decidí hacerlo, solo esperaba que el resultado de esta prueba fuera en positivo, es un caprichoso escenario este embalse que, según muchos pescadores locales, te da muchas jornadas decepcionantes por la escasez de sus capturas.




Según iba desapareciendo la niebla, empezaba ya a verse algo de claridad y por momento pensé que el cebado de inicio no había hecho de momento más que asustar a las supuestas carpas que se movían cercanas a las orillas.




Pero mientras pensaba esto pude observar la primera de las tensiones del hilo y de la subida de la buff, una buena carpa en este caso cercana al kilo de peso, había mordido el engaño.





Pasada algo más de media hora, a esta le siguieron un par de ellas más de dimensiones idénticas.



Mientras intentaba compactar un poco de pastura para el cebador, un casi seguro, hermoso pez efectuó una picada de las que te hacen dudar, el carrete con el antireverso desbloqueado, una de mis malas manías, en ocasiones poco seguras, quedó bloqueado y me dio un susto por que la caña por momentos pensé perderla, por suerte el bajo de linea se rompió antes de esto y el pez acabo dándose a la fuga con el bajo de línea roto.




Montando de nuevo, esta vez subí de diámetro el bajo, pero cierto es, que las picadas desaparecieron como por arte de magia, al cabo de media hora volví a montar el mismo diámetro y conseguí una nueva captura.





Desaparecida la niebla ya más de las once de la mañana empieza a cambiar todo, un fuerte oleaje procedente del Norte, acabada muriendo en la zona en la que estaba pescando, por suerte, la puntera de mi caña trabajaba bajo el agua más de 15 cm sumergida y no me ocasionó ningún tipo de problema ya que totalmente sumergido el hilo, con este excesivo oleaje solo tuve que adaptar con un poco más tensión del indicador trasero








Tres carpas más, alguna de buenas dimensiones, pude conseguir hasta que decidí levantar el puesto, por que aunque bien abrigado, el frío aire, acabó haciéndose notar y con tareas pendientes en casa, decidí que, por hoy ya, casi la una de la tarde, había finalizado.




Práctico y cómodo sistema este de la Buff Indicator, que con un correcto uso, evitan muchos inconvenientes, al trabajar frontalmente, igualmente con el hilo sumergido en su totalidad bajo el agua, resulta totalmente satisfactorio su uso sobre todo, en estos días cambiantes y de condiciones adversas.




Si probamos siempre lo mismo, si no desarrollamos cosas nuevas por sencillas que parezcan y lo llevamos a la práctica, con sus inconvenientes y problemas, para algunos de nosotros la pesca seria una forma repetitiva de llevarla a cabo día a día de igual forma y siempre estando a merced del pez y su ánimo o desgano de tomar naturalmente su alimento. Hoy con un cebador tipo método y con una sensible puntera indicadora trasera me hizo pasar una aunque fría, agradable mañana a orillas de este caprichoso y tildado de técnico por muchos pescadores, este embalse cacereño, el embalse de Guadiloba!












































jueves, 10 de diciembre de 2015

El Alburno II

       Pescando  con Pablo


Primavera del 2004
El ALBURNO


En esta ocasión voy a hacer un reportaje sobre el alburno, este pez pertenece a la familia de los ciprínidos (nombre científico alburno alburnus).
Son unos peces muy pequeños de color grisáceo, tienen el cuerpo aplanado lateralmente y su dorso está cubierto de  gran cantidad de pequeñas y delicadas escamas que le dan un tono plateado. En su costado tiene una pequeña franja más oscura  de forma lineal. En ocasiones, sobre todo en la época de reproducción, aparece con unos colores de tonos anaranjados. Un rasgo muy llamativo son sus grandes ojos.  Su boca está provista de  unos minúsculos dientecillos, su maxilar inferior es ligeramente más largo que el superior por lo que le facilita el tomar el alimento en la superficie del agua  o cercana a ellas. Su longitud media oscila entre los 8 y 12cm, aunque en ocasiones algunos ejemplares alcanzan mayor tamaño.

Su comportamiento es gregario (en grupo) por lo que encontraremos en bandos o grupos de entre 25 y 100 alburnos que, normalmente casi siempre  alrededor de las plantas acuáticas y vegetación sumergida cerca de las orillas alrededor de las cuales encuentra gran parte de su alimento.

En algunos lugares es considerado como un  pez deportivo muy importante, aunque  por desgracia, en muchas ocasiones se le ha utilizado como cebo para  grandes peces depredadores.




                           Pequeño alburno capturado con asticot  (gusano de la carne)
Su pesca

Para pescar estos peces, al ser éstos tan pequeños, utilizo líneas muy ligeras, flotadores de escaso gramaje y también un anzuelo muy pequeño, del 22 al 18 como máximo, y por lo tanto unos cebos pequeños también, como un “verde vasse” y también en ocasiones utilizo  los llamados “fifí”  que al ser tan pequeños  se mueven más en el anzuelo, también dan muy buenos  resultados  el pan y la masilla como cebo.

Los del nº 18 los utilizamos sobre todo en el periodo en el que cae la más pequeña de las hormigas aladas entre los meses de septiembre y octubre con las primeras lluvias. Las hormigas de mayores dimensiones  las utilizamos para la pesca de peces de mayor talla, bogas, cachos y sobre todo para la pesca del preciado barbo. 



Anzuelos de  22, 20 y 18 para la pesca del alburno.

El cebado de las aguas para su pesca

Su pesca ideal sería  hacer un buen cebado cerca de la orilla e intentar  atraerlos hacia ella  para poder pescarlos mejor, es un pez que se siente muy  atraído por todo lo que se mueve en el agua y sobre todo por todo tipo de alimento que  desprenda partículas en ella, de ahí la importancia de un buen cebado de mantenimiento en el pesquil, procurando que nuestro engodo haga una “nube “ en el agua.
Los alburnos prefieren el engodo hecho papilla ya que lo tragan mejor. Al hacer la mezcla, sobre la base del engodo le añadimos una cierta cantidad de leche para provocar con ello una nube blanquecina  al caer la mezcla al agua. También da muy buenos resultados el pan mojado con leche. Si el agua es mas clara, todo lo contrario, le añadimos algún colorante alimentario, cacao e incluso  una parte de café molido muy fino.
Se debe mantener el pesquil lanzando al agua  una cierta cantidad de larvas de la mosca de la carne (asticot, gusanos) de una forma constante y regular  pero nunca en exceso.



Sus costumbres
Estos peces suelen a ir en bandadas  a veces de mas 100 alburnos, de esta forma  se sienten más seguros y consiguen con ello espantar a los depredadores, el alburno tiende a guardar siempre cierta profundidad por debajo de él, a fin de refugiarse en caso de peligro. Dependiendo de algunos factores, se puede encontrar al cabo del día en diferentes capas de agua, aún estando en el mismo lugar.
En verano prefieren estar en lugares donde la corriente es más viva y con el agua más fría, en invierno todo  lo contrario, prefieren las profundidades de aguas resguardadas y menos frías. En cualquier caso huyen de las aguas con remolinos, sucias o poco oxigenadas.                          



Pescando  alburnos en la Ribera de Gata, aquí  muy presente en esta ribera el calandino (rutilus alburnoides) 


Tipos de alburnos

Hay varias clases de alburnos, yo solo conozco tres, el mas común en mi zona es el denominado “jaramugo o  calandino” (rutilus alburnoide) así que espero daros información necesaria para diferenciarlos; estos son el alburno común, el alburno rallado o el alburno bimaculado que todos acostumbran a tener entre 5  y 15 cm de largo.                                                                                               
Para diferenciarlos entre ellos debemos fijarnos en una serie de matices, si  queremos reconocer que alburno es común, cual rallado  y cual bimaculado, no es difícil, como aclaración diré que el alburno común es grisáceo y con una librea con apariencia transparente, no muy regordete, mide de longitud entre los 6 y 10 cmel alburno rallado tiene la panza grisacea y el dorso amarillento, mide entre 5 y 9 cm y el alburno bimaculado es,mas grande, regordete entre los 3 o 5 cm de ancho y unos 13 cm de largo.



Su reproducción

A los tres años, cuando ha alcanzado la madurez, el alburno comienza a reproducirse. También esta operación se realiza en bancos, que se situan en las aguas bajas y con temperaturas que rondan los 14 a 17ºC. Cada alburno hembra deposita exclusivamente de noche desde 100 a 2000 huevos  que, tras ser fecundados rápidamente por los machos, se juntan entre las plantas y en la grava del fondo.
Cada uno de ellos pone huevos en distinto meses del año, dependiendo de la zona y temperaturas. El alburno común entra en época de cría entre abril y junio y sus huevas las coloca en las orillas de poca profundidad y abundante hierba, el alburno rallado que pone huevos también entre abril y junio  formando una espiral sobre las plantas siendo el macho quien los cuida y el alburno bimaculado pone huevos entre mayo y junio en los fondos de las gravas de las  aguas  de los ríos.

                         

             Este tipo de alburno esta muy expandido por toda la cuenca del río Alagón

Curiosidades

Como anécdota curiosa  a resaltar sobre este pez podíamos decir que hay un pez llamado pez gato o como yo los llamo “catfish” que se ha introducido en España (de forma ilegal) y se reproducen muy rápido. Es dañino para nuestras especies autóctonas.
En más de un  lugar, gracias a los alburnos, se controla una excesiva expansión de este dañino pez, porque los alburnos van en bandadas a comerse sus huevas, comen unos pocos hasta que viene el macho y los espanta, pero entre que el macho espanta a los otros alburnos entran otros pocos a comerse los huevas de éste.
Mucha gente dice que los peces son tontos, pero aquí tenemos una prueba de que los peces no son nada tontos, sino al revés, son muy listos y su estrategia para alimentarse y defenderse  se realiza  en  casi todas las ocasiones en grupo.

Su alimentación

La alimentación del alburno es muy variada, principalmente se alimentan de algas, mosquitos y hormigas voladoras que capturan saltando fuera del agua, luego las comidas segundarias son placton, larvas y gusanos.

                           
                          
Engodo en fase de preparación listo para ser humedecido gradualmente y posteriormente tamizado. Una vez tamizado, debe de quedar hecho papilla.
Foto inferior gusanitos

Flotadores o boyas para su pesca

A continuación hablaremos de la boya que nosotros utilizamos  para capturar o pescar el alburno. Como ejemplo, diré que en mi zona (dependiendo de la corriente de los ríos) utilizo boyas de 4x12, 4x14  ó 4x16 incluso,  cualquiera de estas boyas sería perfecta para la captura del alburno. Si su peso viene expresado en gramos serían idóneas  en condiciones normales de corriente  moderadas  de  entre 0.20 gr. y 0.80 gr.
Sería normal el utilizar  flotadores de más gramaje en ríos con aguas más profundas y más caudalosos. Como ocurre en primavera en algunos ríos después de las crecidas.


Aunque una boya muy ligera es muy buena, en  ocasiones una boya de más peso también seria perfecta si está bien plomeada dependiendo de algunos factores, como pueden ser corriente mas fuerte, aire fuerte e incluso en presencia de la molesta “gambusia” (pequeño pez “empachoso” que  habita en muchos de nuestros ríos, aunque beneficioso ya que fue introducido  para
combatir el mosquito que trasmite la malaria).   

                      

                          Dos flotadores que utilicé en mi jornada de pesca de alburnos

Las matemáticas y la pesca

Controlando en un mismo lugar en un determinado espacio de tiempo con dos cañas idénticas  pero con distintos gramages y anzuelos, una con boyas de 0.30g y anzuelo del nº 20 y la otra  con un flotador de 0.75 y anzuelo del  nº 18, por dos veces pude comprobar  que  con  la caña que  tenia  mayor gramaje  en su línea y un numero mayor de anzuelo conseguía más capturas , desanzuelados mas rápidos y un  mas rápido posicionamiento  del flotador y por tanto del cebo  en el agua, lo que me daba más prontitud en la picada
.
                                       
                                           

 Algunas líneas y flotadores  para  tentarlos con cañas  enchufables

Las cañas para su pesca

Ahora vamos a hablar de las cañas necesarias para pescar esta clase de peces.
 Se pueden pescar con todo tipo de cañas ya desde minitalleras a enchufables de largas dimensiones.

 Las cañas más utilizadas se llaman “minitalleras” o “alborelas”  y son pequeñas de entre 2 y 4.5 metros de longitud como las que vemos en la foto, están creadas especialmente para los alburnos ya que no pesan nada y están hechas para boyas de poco peso.
También pueden utilizarse de más longitud, incluso a veces  los he tenido que pescar con cañas enchufables, pero cuanto más largas sean menos manejables y por tanto menos rápidas en las capturas.

              
   Dos cañas para la pesca del alburno              Punteras de pelo de ballena

Especial cuidado con este pequeño pez


La pesca de este pequeño  pez a más de uno de nosotros  nos inició en el deporte de la pesca. Su glotonería y su incansable forma de  tomar el cebo, hacen de él un aliado de todo aprendiz de pescador.

 El alburno, en Extremadura, a día de hoy, dada la gran capacidad de adaptación que tiene este pequeño pez, está considerado por ley, como especie exótica invasora, es tanta su reproducción que coloniza de manera excesiva nuestras aguas y una amenaza seria para nuestras especies autóctonas.

 Esta ley fue aprobada por Real Decreto 1628/2011, de 14 de Noviembre,
 estando sancionado, su introducción en cualquier medio natural, además de devover ejemplares dicha especie al agua tras su captura, como es natural, esta totalmente prohibido el utilizar esta especie como pez cebo  para la captura de otros grandes peces.

 Es aconsejable revisar las actual ley de pesca vigente en cada comunidad para evitar posibles errores y sanciones sobre algunas especies consideradas no autóctonas

Un saludo y hasta pronto.


Con la colaboración de Kily (Rafa Miguel, mi padre)