Pensando durante algunos días y ya, con una idea clara sobre la realización y el desarrollo de una jornada de pesca, decidí llevarla acabo en una casual mañana ventosa de primeros del mes de Junio.
Días atrás, había localizado una bonita zona de pesca en el embalse de Torrejoncillo, pequeño pantano cercano a la localidad de Pedroso de Acim, este año hasta lo de ahora , poco frecuentado por los pescadores locales por las escasez de capturas todavía esta temporada, propiciado quizá por la baja temperatura de sus aguas y la gran cantidad de agua que alberga dicho embalse.
Bajo mi punto de vista , esta zona, seria idónea para intentar capturar algún bello ejemplar de carpa.
Al llegar, a unos metros de la orilla, encontré un sitio cuya orilla estaba repleta de matojos y de altos hierbajos, esto me dio por pensar que el puesto en sí, estaba virgen y en cuanto a cebados había muchos metros a su alrededor hasta ahora impescables por la maleza de sus orillas, justamente, es lo que estaba buscando.
En esta ocasión,. aparte de la bochornosa orilla repleta de vegetación , juncales y pequeño matorral, observe un pequeño entrante en la orilla sin juncos que me convenció nada mas verlo.
Mientras esperaba la ya tardía llegada de mi compañero Rubén , adecenté el puesto todo lo que pude y como tenia una vaga idea, de lo que suponía me iba a encontrar de fondo bajo la superficie de las hasta entonces, poco movidas aguas, me dispuse a preparar la pastura para el cebado, una vez hecho esto, monté mi, muy fiable, match rod (caña de pesca a la inglesa) de 13 pies Number One , una de las cañas mas precisas y que he llegado a usar.
Mi objetivo era claro,pescar en un pantano recientemente abierto ( temporada hábil de pesca del 1 de Mayo al 1 de Septiembre), en un puesto virgen, sin haber sido cebado antes y en esta ocasión, a muchos metros de la orilla, además, el pesquil iba a ser condimentado con lo mas básico y natural posible , harina de maíz , pan rayado saborizado con hojas de laurel y como cebo, maíz dulce, eso sí, francamente convencido de que podíamos hacerlo y capturar algún bello ejemplar de carpa hasta ahora casi ausentes en las capturas de dicho pantano.Arrancaba la mañana con una leve brisa y me dispuse a montar un flotador de inglesa de 8 gramos con un lastre de plomeo de 5 gramos (8 +5 gr) de los cuales iba a disponerle con 3'5 gramos la pasiva y con 1´5 gramos en la emplomadura activa .
Aproximadamente 20 minutos después, pude ver la primera de las picadas que en esta ocasión, una hermosa y peleona carpa, se debatía entre los juncales y costosamente entraba minutos después en la sacadera.
Con todo preparado y adaptado, lo que parecía una agradable brisa matutina, se convirtió en cuestión de pocos minutos en un incesante vendaval que, como el día anterior, nos hacia ver, que de nuevo, no nos daba tregua.
Los flotadores se desplazaban por el pesquil y la comba del hilo aunque sumergible este , se hacia notar en la superficie del agua , dando lugar a notables perdidas de control con respecto al flotador emergente a mas de 30 metros de la orilla., además de un continuo movimiento de arrastre de nuestro cebo por todo nuestro pesquil previamente bien cebado, algo que sin lugar a dudas,. no le gusta a nuestra querida y astuta carpa, por no hablar de inconvenientes de enredos y falsas picadas propiciadas por el anclaje en el fondo de nuestro aparejo.Viendo esto , una solución que me vino a la mente, que ya utilizo hace muchos años, sin necesidad de cambiar de caña, ni tan siquiera de flotador, es, adaptarle un doble bulbo perforado a la parte inferior del mástil de una boya inglesa plomeada, es un complemento que antes utilizaba mucho al no disponer entonces de flotadores lo suficientemente grandes para situaciones extremas de pesca de a la inglesa.
Este bulbo una vez introducido en el largo mástil, es frenado una arandela de goma o un trozo a modo de un pequeño circulito cortado de una goma o elástico de tirador.. Su colocación es rápida , comoda, sencilla y funcional, además te da la posibilidad de cambiar y cargar mas el lastre de la emplomadura dependiendo de las circunstancias, haciendo posibles los ajuste de flotador y correcciones necesarias para solventar las situaciones que se requieran en ese preciso momento.














































