jueves, 1 de enero de 2015

Pesca del País 1ª parte



INTRODUCCION

Si tuviéramos que hablar de una de las técnicas legendarias en nuestro país - seguramente gracias a la cual hoy en día podemos entender este deporte como tal-. practicada desde hace varias décadas, cuando las cañas eran  arrancadas de los cañaverales, y como carretes se utilizaban botes de conserva de forma cilíndrica o en su defecto tablas a modo de recoge´lineas y que ,posteriormente, fueron reemplazados por aquellas bobinas de madera diseñadas para portar hilo (y no precisamente de pescar ), a las cuales se les adosaba un adaptador  de latón que permitiera unirlas a la caña y por manivela, una fabricada por alguna punta de hierro doblada en forma de " Z". Quizás esas fueran los primeros pasos de lo que en español se llamara posteriormente, "pesca al corrido".



 Lugares como el de la imagen, este tipo de pesca.hábitat principalmente de bogas y barbos, son ideales para practicarla

Pesca al tiento


Una de las variantes de esta técnica tan española, quizás la que más sensaciones ´bajo mi punto de vista, ofrece al pescador debido a sus características y forma  de ejecución, sobre todo en lo referente  a la conexión directa existente entre pescador y pez, es precisamente la que desarrolla hoy en día  con cañas anilladas de longitud corta,que normalmente oscilan entre los 4 y 6 metros de longitud, y que no es otra que la denominada"pesca al tiento"


 Sus accesorios son mínimos: carretes, hilo, un pequeño plomo para hacer descender el cebo y, en algunos de los casos, dependiendo de la corriente, un flotador o un pequeño señalizador de picada, generalmente hecho de madera de balsa o corcho, cuya forma suele ser lo más esférica posible a fin de poder controlarlo en las zonas del río en las que las aguas forman remolinos forman remolinos o corrientes moderadas, y en las que, si utilizáramos otro tipo de flotadores, estos serian absorbidos con toda seguridad,estas turbulencias suelen producirse por diferentes causas,como obtaculos sumergidos fondos irregulares, ramas caídas , et.

 Esta pesca, generalmente, es la que desarrolla cuando el pescador se encuentra situado en una posición cercana a la corriente o incluso dentro del mismo cauce, realizando un cebado a base de engodos y/o cebos que se van desprendiendo poco a poco por la corriente, pretendiendo con ello que el pez tome del río el alimento de la manera más natural posible;la zona del cebado dependerá en gran parte del lugar elegido, y al hacerlo deberá observarse principalmente la fuerza de la corriente:




Por ejemplo, si esta es suave, se realizará algunos metros por debajo de la posición del pescador, teniendo en cuenta además la profundidad existente en el escenario.

 Si el cebo fuera gusano, una buena solución pasaría por encolarlos añadiendo algo de gravilla o preparar bolas de engodo entre las cuales mezclaríamos las larvas, lo cual, además provocará  que  esas bolas se abran poco a poco, desprendiendo partículas y cebo vivo, manteniendo de  esa forma la atención de los peces .


Los cebos más comunes son las lombrices de  tierra, el "asticot(  moscarda o larva de la mosca de la  carne, gusarapas, larvas de canutillo  y, como no, la ova, alga de río filamentosa empleada cuando se práctica la famosa ¨aunque cada vez menos practicada-modalidad de la pesca de la ova.





Respecto al tema de los cebos,existe una extensa 
variedad,tanto vegetales como animales.


Los vegetales más comunes son el maíz y el trigo,y los de origen animal,principalmente, lombriz y asticot, aunque un viejo dicho de pescadores dice que en el río el pez come todo “bichejo” que esté presente en sus aguas; opino más bien que es una cuestión de gusto personal el utiliza uno u otro.

 Practicar esta técnica, en principio, no requiere condiciones y conocimientos,simplemente se debe mantener la linea los más tensa y estrada posible, reteniendola a intervalos regulares para hacer levantar el cebo unos centímetros del lecho del río e intentar propiciar el arranque  del pez hacia el engaño, provocando la picada.

 Existen algunas variantes de esta modalidad a la hora de llevarla  a la práctica.

 Personalmente,realizo la cesión de hilo frenando con el dedo índice la bobina del carrete,con lo cual, poco a poco, el sedal irá saliendo en función de la fuerza de la corriente; la mano izquierda la empleo para controlar la tensión y ceder línea.

Uno de los factores a tener en cuenta, sobre todo si se trata de una corriente sostenida, es hacer descender el cebo hasta el fondo teniendo en cuenta el ángulo que formará la línea  respecto al suelo provocado por el empuje del agua.

Reteniendo la bobina con el dedo índice y controlando la tensión de la línea con la mano izquierda.



La sensación a “pez clavado” es superior a la de cualquier modalidad de pesca de ciprínidos, puesto que la picada del pez se siente entre las yemas de los dedos debidoal estiramiento de la línea, siendo arrastrada por el ejemplar al succionar el cebo,con la consiguiente y temida carrera posterior que por momentos nos hará temer por la resistencia de la mejor de las cañas que utilicemos.

PESCA CON CAÑA BOLOÑESA

  Últimamente, existen en el mercado gran cantidad de cañas boloñesas de diferentestamaños y de distintas acciones,

Sus acciones —generalizando un poco— se pueden resumir en cañas de acción  “light” (parabólicas), semiparabólicas y de acción de punta, siendo estas  últimas utilizadas sobre todo cuando se emplean grandes flotadores deslizantes desde escolleras y zonas portuarias.

 Menos frecuentes son las de acción progresiva, las cuales suelen sera su vez las cañas de más calidad y que debido a su fabricación con materiales más flexibles y rígidos, desarrollan la acción según y cómo se presente la situación a la hora de luchar con el pez, pues la parábola creada se irá adaptando a la misma en función de la tensión ejercida por el animal.

Cañas de acción “light” (parabólicas)

Son aquellas cañas diseñadas y construidas especialmente para pesca fina, técnicamente  casi perfectas, cañas preparadas para propulsar flotadores pequeños  a  distancias  superiores a las que normalmente no enviaría una de acción más fuerte; algunas de ellas vienen montadas con puntera de pelo de ballena o punteras mixtas que ofrecen una  acción aún más blanda.

 Contrariamente a lo que muchos pescadores piensan, estas punteras no están pensadas para agotar antes al pez, pues su misión principal es la de poder propulsar pequeños flotadores de escaso peso a largas distancias, además de hacer más flexible el conjunto de aparejos de montaje, evitando la rotura del bajo durante el cabeceo de una pieza clavada y aumentando en gran medida la elasticidad que nos puede ofrecer un bajo de línea de escaso diámetro.

Puntera mixta

Cuando lo que realmente pretendamos pescar sean peces de pequeño tamaño, tales como bogas, cachos etc.,en cualquiera de los tramos del río, esta caña resultará excepcional,dado su escaso peso (carrete incluido) y su buena manejabilidad.

 El problema se presenta cuando en el escenario aparece la picada de algún hermoso pez, pues éste casi siempre acabará llevándose el aparejo antes de que nos demos cuenta.

No pretendo modificar mis hábitos por culpa de esto, así que, para evitar que la mayoría de las veces me ocurra de nuevo, en previsión de ello suelo colocar un trozo de elástico unido por dos microesmerillones en sus extremos entre la línea principal y el bajo de línea; este elástico, al mismo tiempo va recubierto de un tubo de silicona, logrando así un montaje más rígido; normalmente el elástico es ligeramente inferior a la longitud del tubo, quedando algo tenso.

Este elástico actuará a la vez de comodín en el supuesto de que utilicemos diferentes  diámetros entre el bajo y la línea principal (o cuando exista descompensación entre el grosor de ambos), amortiguando la tensión y flexibilizando aún más el bajo si éste es de escaso diámetro.

 Normalmente utilizo elásticos de 1 milímetro, aumentando la longitud del mismo algunos centímetros en función de la diferencia de grosor entre el diámetro de la línea y del bajo.



   
     Este es el montaje de elástico, tubo de silicona y esmerillones descrito en el artículo

Esta modalidad requiere cañas específicas, de cómodo manejo, ligeras y con carretes livianos dotados de un buen freno de precisión, todo ello debido a la utilización en casi todas las ocasiones de bajos de línea muy finos.
Flotadores



 Los flotadores a emplear por esta modalidad, están normalmente con gramajes comprendidos entre 0,5 y 3 gramos,y su forma dependerá del cauce y el caudal del río;si éste es fuerte o moderado.

Utilizaremos flotadores más bien esféricos; finos, alargados y con poca quilla si la profundidad es escasa, y con forma de zanahoria si las aguas son muy lentas.


Distintos tipos de flotadores utilizados para la pesca en río





 PESCA “A LA PASADA”

Mucho se ha dicho sobre esta pesca, muchas líneas se han escrito con un solo factor en común: buscar al pez a lo largo de la zona de cebado haciendo pasadas constantes por ella.

 Muchos factores hay que tener en cuenta a la hora de desarrollarla, pero si he de destacar alguno, considero de vital importancia realizar un sondeo del fondo lo más exhaustivo posible a lo largo de todo el recorrido por el que vayamos a “pasear” nuestro cebo; cualquier obstáculo en el fondo, cualquier hendidura en él,o cualquier leve diferencia de profundidad en el escenario, podrían resultar decisivos para nuestra jornada de pesca.

Una corriente más fuerte nos haría agrupar la emplomadura de nuestra línea lo más próxima al fondo; con una más moderada tendríamos la opción de utilizar una más dispersa a lo largo del nylon. 

Una corriente lenta, además, nos brindaría la posibilidad de utilizar flotadores de menos gramaje, así como en muchos de los casos, de emplear un sistema de rastreo por el fondo con bajos de línea largos menos emplomadura.


Diferentes plomeados

Emplomadura “A”: Para aguas lentas.
Emplomadura “B”: Para aguas de corriente sostenida.
Emplomadura “C”: Para aguas rápidas

Cuando pesco de esta forma, tengo por norma hacer un cebado en horizontal de forma paralela a la orilla, al contrario de lo que muchos pescadores hacen, es decir, concentrando en un solo punto su engodaje; acostumbro a hacerlo al menos en dos lugares distintos, eso sí,contiguo y poco distanciados (siempre en horizontal), paralelamente a la orilla
.
El primero un metro más adentrado del segundo, que estaría más próximo  a la orilla. Suelo lanzar unos metros río arriba hasta que considero que el cebo, al pasar por la zona de cebado, es presentado como pretendo, es decir, de la forma más natural posible.

 Reteniendo a intervalos voy acercando el cebo hasta la zona de cebado, que suele estar unos metros más cerca de la orilla; estas retenciones de la línea hacen que el cebo suba unos centímetros sobre el suelo, provocando el arranque del pez hacia el engaño, y también sucede que la línea se acerca un poco hacia la orilla en la que estoy situado, entrando el aparejo en la segunda zona de cebado que está mas  cercana, a poco más de un metro de la primera, río abajo.

Debemos tener siempre en cuenta que un flotador convencional en cada retención se acerca unos centímetros hacia la orilla, lo cual es algo muy importante a la hora de pensar en qué lugares debería posarse nuestro cebado a fin de que el anzuelo pase por cada uno de los dos puntos en cada uno de los momentos requeridos.




Forma orientativa de realizar el cebado pescando en corriente.



Las primeras bolas de cebado deben abrirse lo antes posible, desprendiendo sus partículas; después, las siguientes las preparo con una textura intermedia y mezclándolas con asticot o lombrices, terminando con las de mantenimiento, cuya preparación debería ser más aglutinante .

Recientemente han aparecido en el mercado unos flotadores diseñados especialmente para pescar con boloñesa en corriente cuyas caras tienen una peculiar forma (cóncava y convexa) que hacen posible mantener una trayectoria paralela a la orilla en que se encuentre situado el pescador, y por tanto, practicar una pesca mas cómoda en río; son los denominados “Cralusso”, modelo “Bolo” ( http://www.cralusso.hu ).




Dos bonitos barbos capturados empleando esta técnica.

 Esta modalidad requiere en particular el mantener tensada la línea en todo momento, y evitar, en la medida de lo posible, la denominada ”panza” y la nefasta acción del aire sobre ella, favoreciendo con ello fallar el menor número posible de picadas.

Para la medición del fondo utilizo unos peculiares flotadores que también están diseñados
especialmente para este fin. Una vez colocados en la línea, a la que se le añade una sonda o plomo de cierto peso  equivalente al aguante del flotador, procedo a lanzarlos sobre el escenario.




 Una vez esté posicionada la línea, con la sonda tocando el suelo —algo que notaremos enseguida por el movimiento brusco del flotador—,se procede a dar un tirón de ella; la particularidad de estos flotadores reside en que están diseñados con unos sistemas de anillas especiales que quedan bloqueados en la línea, delatando la profundidad existente; tras realizar esta operación, señalaremos la distancia entre anzuelo y boya mediante un marcador o rotulador en la línea o tomando como referencia alguna de las partes de la caña, repitiendo nuevamente en el proceso en algún otro punto del escenario
.
Una vez hayamos obtenido información sobre la situación del fondo y habiéndonos formado una imagen mental del escenario, lanzaremos el engodo al lugar más adecuado en función del sondeo realizado.


Técnicas de pesca--- Pesca del país - 20/4/2007-  Club Pesca Butarque.





2ª parte

LA PESCA EN LAGOS Y EMBALSES

Si hay alguna modalidad que haya sido mal interpretada, según los expertos sobre ella en este país, ésta puede que sea  la pesca con boloñesa, y sobre todo, la variante que se utiliza para adaptar estas cañas a la práctica de este deporte en ríos y embalses alcanzando  distancias superiores, en pesca desde orilla, a las conseguidas con la más larga de la cañas enchufables.

A veces sucede que los peces, debido a múltiples razones, se mueven por delante de la zona seleccionada para pescar con una caña enchufable, e incluso bajando de diámetro y de número de anzuelo, nos queda la duda de si lo estamos haciendo bien o no, pues los resultados no son precisamente los esperados.

 Probablemente al ocurrir esto, los pescadores más prácticos seguramente recurrirían a una caña inglesa, pero posiblemente otros, aunque en menor número, lo harían a una boloñesa; personalmente opino que la razón principal es evitar el uso de flotadores deslizante con cañas inglesas, técnica que no tiene demasiados adeptos en nuestro país.

Estas cañas, debido a su longitud y a estar provistas de carrete, nos brindan la posibilidad de utilizar hilos muy finos y bajos mas finos aún, algo muy difícil de igualar con otras técnicas.


                            

  Si se manejan correctamente, estas cañas pueden dar excelentes resultados también cuando se pesca en aguas tranquilas.

 Su acción hace de ella una herramienta muy útil, además de segura, sobre todo tratándose de peces que, una vez clavados, tienden a irse hacia el fondo —como es el caso de los barbos— y sobre todo en lugares con lechos de pizarra o con vegetación sumergida, pues te da la posibilidad de controlar al pez antes que cualquier otra caña gracias a su longitud, pudiendo además, llegar a provocar y tentar al pez a una cierta distancia de una manera más natural.


 La mayoría de las boloñesas existentes hoy en día vienen montadas con anillas de puentecillo sobre elevadas, evitando con ello el contacto de la caña con la línea, algo que daría problemas pescando en días de lluvia.


Flotadores  deslizantes


Cuando la situación lo requiera y debido a la profundidad del escenario, tendremos la posibilidad de usar flotadores con montajes deslizantes, prácticos sobre todo en escenarios de zonas muy profundas, aunque también resulten útiles para practicar lanzados largos en lugares donde las orillas presenten maleza, juncos y ramas caídas que dificulten la acción del lanzado, teniendo que sortear muchas de ellas para poder llevarlo a cabo.

A diferencia de la inglesa, el menor número de anillas facilita también el paso entre ellas
del nudo de bloqueo del flotador.  Estas son algunas de las muchas razones por las que en más de una ocasión me decido a utilizar estas cañas, aunque, como siempre digo, esto es sólo mi opinión personal, respetando en cualquier caso todas las demás.



Algunos flotadores utilizados para esta modalidad de pesca en deslizante

Como dije anteriormente, sobre este tipo de pesca se ha hablado mucho, y mucho también es lo que se puede sacar de ella, partiendo de un montaje normal con flotador fijo hasta llegar a uno de flotador corredizo, con una línea cargada de emplomadura o intentando todo lo contrario.

UN FLOTADOR MUY ESPECIAL

Cuando el escenario lo permite y las condiciones son favorables para ello, intento pescar con montajes finos, con poca caída en la línea; pero con estas cañas, dada su longitud, la propulsión de un flotador pequeño no siempre es tarea fácil, máxime si lo que se  pretende es alcanzar cierta distancia. La primera de las soluciones pasaba por conseguir lanzados largos, pero sin sacrificar la estabilidad y sensibilidad del flotador, al menos, dentro de lo posible.

Uniendo todo esto, decidí plomear los flotadores y el problema desapareció.

Se trataba de combinar un flotador convencional pero con suficiente peso interior que me permitiera alcanzar el lugar deseado con un montaje de línea lo más fino posible.

Su montaje es sencillo, y como se pude ver en la foto, con pocas herramientas se puede llegar a preparar

 Lo primero que debemos de tener en cuenta es el peso máximo que aguanta el flotador, para así  añadirle sólo el que realmente pretendemos, ayudándonos de las anillas de latón
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En la parte derecha de la foto podemos ver un flotador ya modificado y plomeado


Las herramientas necesarias son: Una sierra de marquetería, unas anillas de latón, un clip y pegamento súper rápido. Una vez terminado el proceso, se le da una capa de pintura antiporos, se deja secar,se pinta, y como punto final, se barniza con barniz transparente o en spray.  En pocas horas nuestro flotador estará listo.



domingo, 28 de diciembre de 2014

Mis montajes de pesca al legering



 La pesca al legering está actualmente  llegando a un nivel tan técnico y sofisticado que, a día de hoy, existen  muchos montajes para la presentación de cebado (por medio de cebadores o feeder) y cebos.

 Los diferentes diseños de cebadores o feeders  nos hacen  mas fácil el exponer un perfecto y atrayente reclamo, con el que intentaremos convencer al pez para que efectué una confiada picada.

En cualquier tienda especializada de pesca podemos encontrar gran cantidad de modelos, y a la vez,  diferentes montajes. 

 Pero si tiene algo de especial esta modalidad, es la gran variedad de accesorios que admite para llevarla a cabo.  Cada pescador suele darle  un toque personal y a la vez, sin darnos cuenta, estamos entrando en un amplio y laborioso mundo de creación que tiene esta técnica con un gran numero de variedad y posibilidades.
  
 Como es natural, siempre resulta muy practico lo fiablemente experimentado pero, lo que a mí, personalmente me atrae es, hacerlo fácil, con escaso coste y a mi manera. Y algunos de estos montajes¨- a mi modo- resultan, después de muchas pruebas, tan funcionales, prácticos y seguros como el mejor de los técnicamente creados.

 Antes de nada he de aclarar que personalmente me encanta el cebado a  base de pastas, pues se  decantan por el pan, endulzado eso sí, con siempre algún potenciador de sabor natural, como la canela, el anís, la menta, el laurel, la maicena etc.

 Eso si, mis cebadores para ello siempre fabricados artesanalmente  para esta  mezcla,   Los prefiero en  forma de muelle espiral y en ocasiones suelo añadirle un plomo de diferentes pesos en la parte trasera o parte cercana al anzuelo.

Estos montajes están creados a modo personal, cualquier  semejanza  con algún otro que pudiera estar creado es simple pura causalidad.
  
El primero de ellos los suelo llamar montaje con bajo lateral y, es tan seguro, efectivo y sin dar enredos que suele ser uno de mis preferidos, pero tienes además otras ventajas.




  El bajo de línea esta unido a la línea principal mediante la conexión de un emerillon,   Es guiado paralelo a esta por una perlita para evitar eventuales enredos.

  La linea principal alberga al cebador, que acaba frenado en esta por un tope (color azul en la foto) y  una lazada guía por la que volverá a pasar dicho bajo, haciendo un montaje seguro y sin enredos.

 El bajo de linea actúa con una flexibilidad suficiente para evitar posible roturas  que pudiera ocasionar uno de corta longitud  a escasa distancia del cebador, pudiendo así, utilizar diámetros mas delgados para la presentación del cebo.

   Para cargar el cebador es conveniente separar el bajo de línea de este y, una vez cargado, dejarlo reposar sobre la pastura, algo que posiblemente haga por su propio peso si el montaje esta correctamente hecho, sino ocurriera así, un leve tirón sobre él, lo tensaría debidamente. 





Este montaje aunque simple, consta de dos partes.
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 La primera va montada sobre la línea principal.   Sobre la linea principal va montado el esmerillón de enlace, la perlita hueca de unión, el cebador de espiral  atravesado por el  hilo interiormente y  bloqueado por un "stop float", seguido de una mini lazada fabricada con la misma línea.

 La segunda es la conexión en ella del bajo de línea,(color rojo en la foto) esta acción se empieza por la parte de abajo, osea, en la pequeña lazada atravesándola y haciéndole pasar a este seguidamente por la perlita hueca para su posterior unión con el emerillón de enlace (color negro), que suelo usarlo abierto para facilitar la conexión de las dos lazadas, la del bajo de línea y la de la linea madre que alberga el cebador.
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Montaje con doble lazada



  Para este montaje, utilizo anzuelos de ojal, generalmente los mas finos, he incluso en ocasiones  suelo montarle un "air" de fino diámetro, generalmente de 0,10  e incluso  en aguas donde abunda la carpa, suelo montarle un pequeño pellet sobre una banda de goma.

La segunda lazada, la que alberga al anzuelo, suelo hacerla  de una longitud entre seis y ocho cm
 y, salvo en ocasiones donde el agua esta totalmente calmada y estática, que suelo alargarle la lazada, bajando en lo posible el numero del anzuelo, resulta muy fiable este montaje de bajo, sobre todo, para peces  desconfiados.




La primera  lazada, generalmente hecha del hilo del cuerpo de línea está limitada por un stop float que a la vez frena el cebador en su parte delantera.

 Este stop, hace de tope y modifica la distancia del bajo de linea, acortándolo si  fuese necesario en condiciones de fuerte corriente o terrenos con fondos pedregosos.

 Por extraño que parezca este montaje le da una ligereza extraordinaria al cuerpo total de linea, lo utilizo sobre todo para la pesca de peces de pequeño tamaño.


 Montaje con cebador trasero

 El tercero de ellos con este tipo de cebadores, es un montaje a la inversa, en este caso, el cebador va
unido a la línea en su parte final, el stop float hace de freno en la parte trasera de este, bloqueándolo totalmente,

 Este, lo monto en un corto tramo de linea de unos 30 cm que uno a la línea principal por medio de un emerillon,

 Sobre este corto trozo de línea, a media distancia con el emerillón, monto dos pequeñas lazadas, una de ellas, la exterior, en su interior alberga un anzuelo con ojal.



 Este montaje, suelo usarlo sobre todo en escenarios donde sé, a ciencia cierta que, existe mucha vegetación  sumergida o en lagunas donde  hay algas superficiales.

El anzuelo baja directamente detrás del cebador, evitando posibles enredos en su bajada hasta el fondo,

 La primera de las lazadas la hago corrediza, los dos topes  o stop flooats  la limitan alargando o acortando la longitud de la deriva que hace de bajo de línea y lleva alojado el anzuelo.

 La única diferencia  con los anteriores montajes es que, en este, al tener un contacto directo con el cebador, si la linea madre se tensiona demasiado, influiría notablemente sobre el aparejo al estar ligado directamente a ella, por ello, la linea solo debe quedar levemente tensada,

 Diferentes presentaciones  que utilizo  con cebadores espirales de muelle, montajes sencillos, útiles y con escaso coste y es que siempre intento  aportar sencillez a  mis ideas por toscas que parezcan, intentando desarrollarlas de una manera practica y funcional.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Pesca al legering con flotador de inglesa.

Llegadas estas fechas en las que empiezan a hacerse notar los primeros fríos invernales, decae mucho la actividad de los peces. Al estar menos activos, su organismo  necesita también menos alimento.

 Es una época del año que, personalmente a mi me encanta. En estos días, parece seleccionarse el tamaño de los peces y las pocas capturas suelen ser de gran tamaño.

 Los peces más pequeños, empiezan a sufrir ya una especie de letargo condicionado por la temperatura, pero no por ello dejamos de intentar  capturar esos ejemplares de buen tamaño que merodean por las orillas de ciertos embalses

Las orillas de los embalses aparecen  vacías de visitantes y pescadores y algunos sabemos que es una estación idónea para fusionarse con el entorno y disfrutar de una tranquila naturaleza.

Un embalse que personalmente me encanta es el de Portaje. Embalse de aguas limpias y claras, con buenos ejemplares de astutas y desconfiadas carpas, y para la pesca, en estas fechas suele ser mi preferido.

             En este embalse, por estas fechas se puede ver el fondo incluso a varios metros de la orilla

" Mañana de niebla, tarde de paseo" .
Es muy común oír esta frase, y eso, es lo que la mañana de hoy  nos ofrecía en sus primeras horas.

Al llegar esta mañana a las inmediaciones del embalse, un espeso manto de niebla cubría todo su entorno, que dificultaba por momentos una clara visión  al desplazarse con el coche por su orilla.

 Me acerque  a una zona comúnmente llamada por nosotros "de las troncas", llamada sí por la gran cantidad de cepas  de  troncas de encina sumergidas  y cortadas que encuentras en esa zona y que te hace perder más de un hermoso pez.

 Tras recorrer  algunos  centenares de metros, decidí pararme en una rehoga con  gran cantidad de patos  nadando en su orilla.

 Tras esperar unos minutos y mirar el entorno  detenidamente comprobé que había actividad de peces aunque con tímidos movimientos superficiales.

 Una vez montando el puesto de pesca y la caña elegida hoy, me dispuse a tomar la profundidad, que, a duras penas, podía ver emerger el mástil de larga boya inglesa que le había colocado a la caña de legering.






Mi intención en  la mañana de hoy era pescar con la caña de legering,  a la que le  había montado una punta o quivers con muelle y había decidido colocarle de lastre, un cebador.

  Tras  recogerle parte de su puntera para elevar la acción de carga y una mayor precisión en el lanzado, me dispuse a ajustar el cebador, para no cargarlo en exceso




           Punteras o quivers con muelle

 Esta modalidad de pesca la realizo diferente a las demás, aquí el flotador de inglesa o waggler pasa a segundo plano.y es que, una vez cargado el cebador, se le debe ajustar el flotador, e incluso cambiarlo si fuese necesario por uno  de más flotabilidad.

Estos flotadores, están fabricados y ajustados a mano  y quedan en el agua, total y correctamente verticales en acción de pesca.

 Parece una acción difícil de realizar pero, partiendo de la base que casi todos los cebadores que utilizo, no llevan de carga a los diez gramos en vacío, me queda un margen suficiente  para  ajustarlo debidamente.


 Los cebadores suelo cargar principalmente, los de muelle, con masa de pan mezclado con recortes de  pastelería y los de jaula con gusano encolado, estos dos tipos de cebos, alojados en los cebadores ya sea de un estilo u otro, raramente suelen superar los 10 gramos sobrantes del  ajuste que le falta  al flotador.

Abajo , la mezcla para cebador de muelle

  Teniendo en cuenta que esta pesca no la realizo a más de 30 metros de la orilla,el seccionamiento de la antena pintada del largo mástil del flotador, te ayuda a resolver el problema del ajuste y advertir  correctamente de la picada del pez..







 La distancia del flotador desde su asiento en la línea hasta el cebador, debe de ser al menos cinco centímetros más larga  que la longitud del flotador para evitar posibles enredos en el lanzado y suelo frenarlo con un pequeño tope de goma/ caucho.







 El cebado de inicio, lo hice con una mezcla de pan, tierra de la  misma orilla para darle menos desconfianza al pez (se dice que la astuta carpa  detecta cualquier componente extraño que se le arroje al agua, incluso en la mezcla si alguno de sus componentes no esta relacionado con su entorno)  además de darle un color más natural a la mezcla y maíz dulce que utilizare también de cebo.


 Una vez ajustadas estas acciones, cargué el cebador  de masa  de pan bien apelmazado -en ocasiones le suelo mezclar, si hay mucho tiro interior, harina de trigo, que hace la mezcla más aglutinante-.


  Me dispuse a pescar, lanzando mi aparejo al centro de la rehoga, la profundidad como había podido comprobar minutos antes, rondaba los dos metros y medio, fondo más que perfecto para pescar con esta modalidad, ya que el flotador hace la función de flotador deslizante, al igual que en la pesca a la inglesa.

 Si el flotador esta bien ajustado con el  variante peso, al tocar el cebador en el suelo, éste, emergerá  un poco, pero si esta bien tomada la medición del fondo, bastará una poco más de una vuelta de manivela del carrete para tensar la linea y colocarlo correctamente en posición de pesca, hundiéndose al mínimo toque sobre el cebo .

 Desaparecida la niebla, a media mañana, la primera de las picadas hizo hundirse el flotador, aunque en esta ocasión, la precavida carpa logró vencer el engaño, haciéndome errar en el clavado. No así a los pocos minutos, la segunda inmersión del flotador que arrastró tras de sí, una hermosa carpa cercana a los dos kilos de peso.




   Poco a poco se sucedieron las picadas hasta llegar a conseguir  tres hermosas carpas en la sacadera y  podía haber sido alguna más, de no ser porque desanzueló perdiéndose entre alguna cepa o raíz de tronca de encina sumergida, es que en ese terreno, ellas salen ganando.








 Pero que como suelo decir, el pez es un trofeo para algunos de nosotros tan preciado que no debe ser pescado sólo una vez.

   Captura e inmediatamente suelta, respetemos al pez, solo así es deporte, merece darnos más satisfacciones!


   Una de las variantes más que se puede realizar con una caña de legering, que, con un poco de paciencia y practica, esta modalidad es técnica y funcional como cualquier otra.