miércoles, 30 de julio de 2014

Sociedad de pescadores Río Alagón; Maratón de pesca 2014


      Una vez más, me acerqué al escenario del Cachón, esta vez, la Sociedad de pescadores Río Alagón, había organizado su maratón anual de 24 horas,  que suele ser ya una prueba habitual dentro del calendario de competiciones de dicha Sociedad. Con pocas prisas y con pocas ganas de  empuñar una caña en aquella  calurosa mañana del 27 de Julio, decidí dar un paseo por sus orillas y charlar un ratillo con algunos compañeros y asiduos pescadores a los eventos  de esta sociedad.

 Una ligera mirada, oteando  desde uno de los lugares con más altura al llegar al escenario, enseguida entendí que, mirando durante un par de minutos aquella tranquila  masa de agua,  pude comprobar que algo no iba del todo bien.



 Tras largas horas de pesca de los asistentes, ya que la prueba comenzó a las cinco de la tarde del día anterior, en algunos puestos de pesca se reflejaba una cierta pasividad, llegando a algunos de ellos a  utilizar cómodas técnicas de pesca como la pesca a  fondo o la pesca con cebador.

 Las largas cañas enchufables  aparecían   semi montadas y apartadas al lado de los panieres en los puestos de pesca, en algunas bandejas se podían observar algunas antenas sterlite  ya apagadas por el uso, que habían sido montadas en algunos wagglers de inglesa y empezaban a verse ya el montaje de algunos alimentadores o feeders en potentes cañas destinadas a la pesca  del legering  con cebador.

 Algunas pardilleras o minitalleras eran montadas esperando la picada de algún pequeño pez, pero tampoco en esta ocasión  la minitalla dio la cara. Grandes  bolas o  grupos de  cientos de alevines de peces gatos merodeaban por todo el escenario, moviéndose de un lado para otro, mientras algún taimado bass los miraba atentamente cerca de la orilla, en la capa mas superficial del agua.

 A lo lejos, en las zonas más centrales del charco, se veía el movimiento de algunas hermosas carpas boqueando sobre la superficie, acción que, a más de uno de los asistentes no parecía convencer.

Acercándome a algunos experimentados pescadores del escenario, no entendían en el día de hoy la reacción  de algunos peces, haciendo caso omiso a cualquier cebo.

Escenario del Cachon




 Carlos, mi compañero de fatigas, que en esta ocasión no se quiso perder el evento.



Fotos de algunos de los participantes

   Con pocas capturas, tras muchas horas de esfuerzo y espera, intentando pescar algún perdido pez en el extenso horario de competición, tras la escasísima actividad de los peces en esta prueba, en algunos de los asistentes empezaba  a reflejarse el cansancio y el desazono en el día  hoy, pescando en el más que desconocido escenario del Cachón.

 Escenario que muy de vez en cuando, debido quizá a múltiples razones que no llegaremos nunca a entender   días como este, ponen a prueba el aguante los participantes, entendiendo una vez más que, no todo es pescar, es participar y disfrutar de otros encantos, que bien  podían haber sido adornados con una buena actividad de capturas, pero que nos quedamos con lo práctico, buena convivencia y muy buena organización en este día, por parte de la Sociedad de pescadores Rio Alagon y también por aquellas personas que hacen posible que disfrutemos de mañanas como esta, si no es pescando, disfrutando al lado del agua cerca de un grupo de amigos  a los que les gusta  la pesca. 



Este pequeño lapicero también fue capturado en aguas del Cachón


 Algunas fotos de los familiares, amigos y asistentes al evento deportivo






Nos gusta la pesca .

miércoles, 16 de julio de 2014

Ball Maker o molde para la elaboración de bolas de engodos.

El Ball Maker, un practico utensilio importado de tierras inglesas, quizá su traducción mas exacta seria en nuestro castellano "molde para fabricación de bolas de engodo" ya que su traducción literal es:
 "hacedor de bolas", el cual no parece sonar del todo bien.

                                                               Ball Maker


Este pequeño útil, muy utilizado ya por algunos pescadores, con unos simples pasos a seguir, nos va a dar la posibilidad de elaborar nuestras bolas de engodo de la misma forma, peso y volumen, algo que, para cebar  a largas distancia, es un extra añadido nada despreciable, sobre todo, por los que nos gusta en ocasiones pescar a muchos metros de la orilla y necesitamos llegar a concentrar nuestro cebado en el pesquil lo más agrupado posible.
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 Pasos a seguir

Teniendo en cuenta sobre todo la textura de nuestra pasta, y como mayor aliado utilizaremos como siempre el pan molido, con el que conseguiremos, hacer unas bolas perfectas, e incluso añadiéndole, si es preciso, complementos a la mezcla como es, el maíz e incluso el asticot.



 Si la textura es la correcta, se puede incluso llegar a elaborar bolas de engodo con añadidos de cereales y cebos de origen animal.

 Existen en el mercado, diferentes formatos de este molde para la fabricación de bolas de distinto tamaño, aunque, el más común es, el de 40 mm como puede verse en la foto de inicio, pero también, los hay más pequeños, tanto para elaborarlas de 20 mm de diámetro, como de mayor tamaño, 60 mm.

Un utensilio que me convenció en mucho por su utilidad y simpleza y que posiblemente en poco tiempo, dará mucho que hablar, sobre todo para la pesca a largas distancias.

 De pesca en el embalse de Portaje.  


Una madrugada más, una mañana en las que el despertador suena  temprano, de nuevo con intenciones de pasar unas agradables horas pescando al lado del agua, el escenario escogido es el embalse de Portaje, precioso pantano, que si por algo me gusta, es porque da más de arena, que de cal. 

Muchas especies de ciprinidos habitan en él: bogas, carpas comunes y royales, nasones, barbos, carpines y tencas junto con algún centrárquido como el bass e incluso un gran número de engorrosos e insaciables percasoles.

 Pero, lo que si esta claro, es que parece ser que, tanto unas especies como otras, tienen un denominador común en estas aguas, si una especie te lo pone difícil, la otra se mide con el mismos desgano.

 Al ser un pantano de aguas totalmente limpias y oxigenadas, sin vertido ninguno, alberga una gran riqueza  de vegetación acuática, microorganismos e insectos, que bien pudiera ser una de las razones  por las que los peces, en muchas ocasiones hace caso omiso a nuestro cebo.

 Acercándome al pantano, con el sol aun  por salir, me di cuenta de que viendo el cielo todavía oscuro, había algo que me lo iba a poner mas difícil todavía, una hermosa luna llena brillaba sobre las aguas. Una vieja "creencia" rodea sobre muchos pescadores en este ciclo lunar, donde se dice que, la pesca  suele desarrollar su actividad más por la noche que, en las hora diurnas, haciendo escaso caso a ningún tipo de cebo.
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 Una vez elegido hoy el lugar para pescar, quizá condicionado un poco  por la situación de la fase lunar, me puse a observar detenidamente el pantano durante unos minutos, alguna carpa  emergía  y con discreto movimiento, enseñada su lomo a muchos metros de la orilla.  En el puesto de pesca que había elegido aquel día se veía el fondo claro, incluso a varios metros de la orilla.   

 La situación era la que era, había que probar, deseando saber que me deparaba el día, aunque casi a ciencia cierta sabia que al mirar a ese gran espejo de agua que brillaba con los primeros rayos de sol , me lo iba a poner bastante difícil si quería conseguir alguna captura.


 

  Un poco receloso por la situación, decidí probar con la pesca a la inglesa, monté una Comander, una caña de 14 pies (4,27m) una muy precisa caña de acción parabólica, montada con un sedal  de 0,14 de escaso peso, enrollado en un carrete con bobina  macht o de canal poco profundo y que lleva añadido un puente en 0,16 de algo mas de 11 metros para evitar posibles roturas en el lanzado.  Su acción es de 3 a 7 gramos y el flotador  elegido para hoy, iba a ser un bodied con estabilizadores en el mástil, con un peso de cinco gramos y soportando un lastre de casi tres gramos, de bajo de línea monte un 0´13 con un anzuelo de pata  corta del numero 14, sobrepasando con la punta el cebo, en este caso maíz con aroma a fresa, y es que, en esta vez, con hasta ahora  ausencia total de viento, parecía esta ser la caña y montaje  que mas respondía a las necesidades del escenario.

 Una vez sondeada la zona de pesca, unos casi  seis metros de profundidad  a unos 40 metros de la orilla, sabia que iba a ser un gran inconveniente si se empezaba a mover un poco el aire, con el empleo de tan poca  emplomadura en bajada y a tanta profundidad., no obstante, decidí arriesgarme.

Intentando hacer un cebado preciso, para lo que utilice el ball maker, seguidamente  lance la caña al lugar precebado, el cebo en esta ocasión, maíz  aromatizado con sabor a fresa, la pastura elaborada llevaba también  aditivo de fresa para una mejor adaptación del pez al cebo.

 Había pasado ya la media hora y tras alguna picada en falso, cuando la primera carpa era conducida hasta la sacadera, no sin antes forcejear lo suyo, y aunque sus dimensiones eran escasas, ya que, no llegaba al medio kilo de peso, a esta, al cabo de unos minutos, le acompañó otra de menor talla.

Parecía que de momento alguna pieza  se dejaba capturar, sin embargo, como se suele decir, "poco dura la alegría en casa del pobre", de repente un aire fuerte del  Este, entorpecía  la hasta entonces delicada situación.


A medida que la mañana iba avanzando, el viento soplaba con más intensidad

 El flotador era levemente arrastrado por el aire y el hilo tardaba en sumergirse, lo que me ocasionaba  a esa distancia de pesca, más de una engorrosa panza en la trayectoria del sedal, tras varios minutos intentándolo,  baje aún mas la emplomadura activa hasta el fondo, aun así, el esfuerzo era infructuoso, el arrastre lateral podía con el montaje.

  Sin darle mas vueltas al asunto, monté otra caña inglesa, esta vez  una Artax 980 /No Limit, de 14 pies, también con acción semi parabólica, sinceramente uno de mis dos caprichos en cuanto a cañas inglesas se refiere.  Con esta caña la situación cambiaba, montando un hilo de 0`16 con un puente unido de igual modo que la anterior de unos 11 metros de 0'20 y con un carrete similar, intentaba de nuevo volver a pescar en la zona de cebado.
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 Esta vez, el flotador  artesanal era un bodied, plomeado interiormente en su bulbo, con un peso de 15 gramos, más un aguante de unos nueve 9 gramos de lastre que coloque en la linea, situando dos gramos en la emplomadura pasiva y siete en la activa, esta emplomadura activa, montada con diferente bolas esféricas, seguida con un bajo de linea de 0,15 y el mismo número de anzuelo que la anterior, el cebo seguía siendo el maíz aromatizado, pero esta vez, frenado en la punta por un pequeño maíz de gorma o cebo biónico, para impedir su salida del anzuelo en el lanzado.

                                                     Maíz utilizado como cebo

Tenia hecha una imagen mental del pesquil anteriormente cebado, pero una vez lanzada la caña , me asegure una vez más de ello con el uso de del ball Maker. Gracias a la elaboración idéntica de las bolas de engodo, su cebado es tan preciso, que tomando igualmente el mismo punto de referencia del inicio de  la jornada de pesca, y usando el mismo tirador, sinceramente pienso que, con un poco de cuidado, en la medición del fondo, la distancia de pesca, no era muy diferente de la anterior.  

 Con un poco de paciencia, conseguí capturar tres carpas más en la calurosa y airosa mañana que, aunque no eran muy grandes, el esfuerzo por conseguirlas, al final había merecido la pena


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Sinceramente, el llevar los montajes hechos de casa nunca  me acabo de convencer y pienso que, ese tiempo que se pierde en montar cada día, a modo personal, viendo las condiciones del escenario, la actividad de los peces, las condiciones ambientales, personalmente, lo tomo como un reto más en cada día, aunque se pierdan varios minutos en el montaje, porque seguramente acabaran dando sus frutos a lo largo de la jornada de pesca.

 Si las pesca fuera un deporte simple, a algunos no nos gustaría tanto.  
































jueves, 29 de mayo de 2014

Pesca con caña teleregulable

   Unas de las anécdotas que recuerdo de chaval, vinculadas con el mundo de la pesca, se  remonta a una de las veces que, por aquellos entonces, chavales andarrios y aprendices de pescador de la pesca del corrido, sorteando maleza, cañaverales, árboles, arbustos y  ramas sobre el lecho del río Árrago, es, que recuerdo que  fui, con un amigo y compañero de pesca, a preguntar sobre una caña de pesca a una especializada tienda del sector.

 Por  aquellos días, pescábamos con cañas  anilladas de longitudes de poco más de 5  metros, buscando peces aquí y allá, en el  más escondido de lo charcos del río.

Tramo superior del río, predomina una excesiva vegetación en sus orillas

 Peces como bogas, cachos, barbos, tencas y algún que otro jaramugo o calandino, solían ir llenando nuestra entonces  práctica y cómoda costera, que, aunque a veces, se enmarañaba y enganchaba por los senderos y pasos que nos llevaban al río, hacíamos de ella, un práctico portautensilios, donde llevábamos el avituallamiento y los pocos materiales y apaños, de que entonces disponíamos.

 Las cañas, aunque no eran de mucha longitud, en ocasiones, (dada la vegetación existente en las orillas), resultaban demasiado largas, y es que, las condiciones y el espacio, en el que se maniobraban con ellas era muy justo, para llegar a los rincones en  los que, queríamos buscar ese escondido  pez.

Boloñesa adaptada,sus dos tramos inferiores, están unidos
 En ocasiones, un remedio rápido y casero nos resolvía el problema para acortar esos metros de más que, nos estorbaban de la longitud de la caña, con un trozo de alambre de hierro dulce, sujetando las anillas y bloqueando algún tramo, acortando la  longitud  de la caña, adaptándola al trozo pescable del río.

 Realizábamos en algunos tramos del río, una pesca a veces en continuo movimiento, buscando al pez, apurando hasta el ultimo recurso, para conseguir una captura.

A gusto con lo que hacíamos, como anteriormente cité, nos acercamos a preguntar a la tienda, unas cañas que sabíamos, nos iban a resultar más prácticas para este tipo de escenarios, cañas para pescadores en movimiento,  cañas para "andarrios".

 Todavía recuerdo la cara y el tono burlesco, del entonces (según se decía), experimentado pescador y vendedor de la tienda, al dirigirse a unos chavales que le comentábamos, que queríamos unas caña telescópicas adaptables, para esos complicados tramos de ríos que, habitualmente pescábamos.

 Es una imagen que, después de los años, no he logrado aun olvidar, dada su grosería, prepotencia y solera experiencia, según él negando que existía esa caña.

 Un  año más tarde, al pasar por el escaparate de dicha tienda, observé junto a mi amigo que, había expuesta una de estas inexistentes cañas.

 A este hombre, no le volví a ver más, pero cañas de éstas se siguen fabricando muchas, y yo conseguí la mía, aunque, no en ese establecimiento.

 Hablo de las practicas y funcionales cañas telescópicas teleregulables. 

 la caña telescópica teleregulable


 Caña teleregulable


 También llamada caña boloñesa adaptable, en principio, esta caña fue creada para aguas trucheras, ese era su principal objetivo. Son cañas perfectas para usarlas en tramos de ríos con poca anchura y para intentar pescar con ellas donde otro tipo de caña se pasaría en longitud.

 Para la pesca al tiento, son ideales y para la pesca con señalizador de picada en corriente, lo mismo.

 Se pueden usar como boloñesas cortas e incluso para aguas abiertas, en sus medidas más largas, también  desempeñan su función debidamente.

Una vez terminada la freza del barbo, tiempo que me gusta respetar en los ríos donde sube el barbo a desovar, me acerqué en un par de jornadas al río Árrago, pero esta vez, a unos cinco o seis de kilómetros aguas abajo, de donde solía pescar habitualmente de chaval. En esta zona, en algunos tramos, el agua suele estar mas calmada y existen charcos de buena profundidad. Aquí, la pesca en retención, suele ser muy productiva, bloqueando a intervalos cortos y regulares el flotador o señalizador, a su paso, por la zona de cebado, corriente abajo.

Con esta retención, al bloquear en su recorrido al flotador (o señalizador según se use), el cebo, con ello, sube unos cm del suelo, al ser empujado por la corriente. La intención con ello, es la de provocar el arranque de algún indeciso pez, que merodee por las inmediaciones, imitando, con esta acción, al movimiento de una larva que se levanta del fondo, teniendo entonces, muchas más posibilidades de que se efectúe con ello, una picada .

Tramo tranquilo del río Árrago

 Tentando barbos al corrido, aguas abajo

En esta mañana, el agua, bajaba mas turbia de lo normal en este cauce, debido a  las últimas precipitaciones en el mes de Mayo.
 Me acompañaba  Juan, un buen amigo y un buen pescador truchero de tierras gallegas, acostumbrado a realizar lances precisos, como pude comprobar y con el que, suelo pasar, buenos ratos pescando al lado del agua.
 En esta ocasión, decidimos tentar barbos en una de las pozas existentes en el río.




La boga,  pez habitual en este río

 No es un río en que sea muy habitual, conseguir grandes capturas, pero la boga tiene muy buenas dimensiones; y el barbo, aunque no de gran tamaño, entra bastante bien a los cebos naturales, pescando al corrido.

Señalizadores de picada


 Cuando pesco en agua con corriente  rápida y con  poca  profundidad,  la pesca al tiento, es la más recomendada con caña  boloñesa, para ello simplemente le añado a la linea un pequeño plomo o perdigón esférico, a una distancia considerable del cebo para intentar imitar y  hacerlo bajar lo suficiente como lo haría  naturalmente, el cebo que arrastra la corriente, esto generalmente ocurre en los tramos más altos del río.

La situación cambia cuando intentamos pescar en los tramos medios. Aquí, la corriente es más lenta y la profundidad del río va siendo mayor, en ocasiones para  poder  desplazar  el cebo a lo largo de la corriente necesitamos un flotador que nos delate la mínima picada y nos ayude a pasear nuestro cebo, siempre a la misma profundidad, a lo largo del lecho del río.

En los tramos en los que la corriente es muy lenta y predomina en el  río pozas profundas, en vez de flotadores convencionales, suelo utilizar unos pequeños señalizadores que, funcionan correctamente  en estos tramos del río.

 Son de fabricación casera, aguantan escaso lastre y delatan cualquier mínimo toque por débil que sea.

 Tienen mucha similitud con los usados a la pesca  a la inglesa en la modalidad  al stilk, y su bloqueo en la linea, se lo hago con nudo de tope, como en la habitual  pesca con flotador corredizo.

 Aguanta escaso peso, pero al utilizarse con cañas boloñesas  en distancias cortas, tampoco  representa un gran problema para el lanzado de los mismos con estas cañas.

Empecé a utilizar este sistema, más que nada, por su simpleza, y es que le añade al aparejo un peso extra con este miniflotador deslizante, en la fase de lanzado, que a su vez, facilita con ello su acción, ya que se asienta,  muy cerca de la emplomadura. He de recordar, que lo bloqueo en la línea con un nudo de tope.



El bloqueo del pequeño señalizador con nudo de tope, evito el uso de la perlita cerrando mas el ojal


La otra ventaja, es que, para tramos de río con mucha vegetación, un flotador convencional, se debe lanzar la mayoría de las veces, en lanzado de palanca, (con la caña hacia atrás, propulsando hacia adelante), eso, dificulta en muchas ocasiones el hacerlo correctamente, ya que, árboles y ramas suelen estar muy presentes en las orillas de los ríos.

 Con el señalizador, como boya, el lanzado, con un poco de práctica se puede ejecutar de modo lateral perfectamente guiado por la caña  y con un angulo de lanzado poco mas de 45º con respecto al pescador, llegando incluso en muchas ocasiones a poder hacerlo frontalmente.
                    

                                                               Señalizador

 Estos señalizadores, los utilizo para la pesca con caña boloñesa, cuando la pesca que practico es la pesca al corrido.

 Como anteriormente dije, los hago artesanalmente y no tiene ninguna dificultad su  fabricación.

 El cálamo (por dureza) y parte del raquis de una pluma de pavo, un trozo de tubito (pajita de bebidas), una antena gruesa, alambre flexible, hilo y barniz o un poco de laca

 Este señalizador de la foto de la derecha, fue fabricado a la inversa, cálamo para la antena y parte del raquis para su cuerpo, esto le proporciona una gran sensibilidad.

 Lo utilizo sobre todo en situaciones de muy escasa corriente o aguas muy calmadas, ya que, su lastre, es muy escaso( de 0,20 a 1 g.  normalmente) y la bajada del cebo es muy lenta. En ocasiones incluso, peces como bogas o carpines  suelen picar antes, de que, el mismo flotador, se llegue a colocar verticalmente por su plomeo.



              

 Materiales utilizados

 El tubito hueco, se corta a medida para que la pluma de pavo, se introduzca dentro y  parte del cálamo quede fuera de dicho tubito, por la parte inferior del mismo, a lo que, se le añade una pequeña argollita de  alambre flexible, por la que pasara  la linea. 

Ésta se introduce dentro del cálamo y a la vez, se pega y se rodea a  ambos con el hilo, para seguidamente, insertarlo, fijarlo. y pegarlo dentro del tubito de plástico.

 La antena se pude  hacerse de la mima pluma, haciéndola sobresalir por arriba unos centímetros,  posteriormente, pintarla y lacarla o añadirle una de plástico ya fabricada. 



 Pasos a seguir:

  Una vez introducida la pequeña argolla de alambre por la que pasara el hilo en el cálamo, el siguiente paso es pegarla y sujetarla, para después reforzarla con espirales de hilo. Hecho esto, el tercer paso, es introducir, parte de la pluma en el tubito de de plástico, insertándola y fijándola con pegamento.

 Lo siguiente a realizar, es introducir la antena en el otro extremo del tubo, pegarla y una ver terminado barnizar los extremos  del señalizador con barniz o laca antiporos.

 Con esto, el pequeño señalizador está terminado y listo para su uso, haciendo una función similar a la de una pequeña boya, sin ofrecer apenas resistencia al hundimiento.

 Un añadido más, que utilizo desde hace mucho, para esta bonita pesca, tan española, como ha sido siempre, la pesca al corrido.

Se dice que algunos de nosotros, en esto de la pesca, intentamos sacarle siempre los cinco pies al gato, pero, si no fuera así, personalmente pienso que llegaría a ser monótona y aburrida y desde luego, la pesca puede albergar muchas otras cosas, pero no se la puede tildar, precisamente... de eso.

jueves, 22 de mayo de 2014

Pescando con Pablo - Materiales básicos

PESCANDO CON PABLO

 Primavera del 2004

Hola, soy un chico de 10 años, mi nombre es Pablo, soy un apasionado de este deporte de la pesca. Como muchos de vosotros, estoy aprendiendo a pescar y a la vez divirtiéndome con ello. Quizá, algunos de vosotros, ya me conocéis por fotos de los reportajes de esta página en los que ayudo a mi padre y acabo divirtiéndome mucho con ello.
 Siempre he deseado que alguien me ayudara a entender este deporte desde su base y eso, yo al menos, es lo que quiero trasmitíos, con la ayuda de mi padre y la de mi amigo Carlos, que es una maravilla maquetando artículos. Lo único que pretendo es que paséis un rato agradable, aprendiendo conmigo y con esta serie de artículos que voy a intentar relatar, sobre todo, para aquellos que intentéis resolver vuestras dudas y buscar soluciones por vosotros mismos, eso, es lo bonito de la pesca!!! Junto a vosotros y con estas líneas aprenderemos juntos.


   En principio, vamos a aclarar que, sobre todo, nos vamos a referir a la pesca al coup (es un termino francés, así se llama, a la pesca de ciprinidos que se hace con flotador y caña) y necesita unos accesorios y componentes para poder llegar a realizarse. Los más importantes y básicos son la caña, el sedal (hilo) un flotador (la boya) la emplomadura (plomos) el anzuelo y el cebo (comida con la que se pretende engañar al pez).

 Vamos a hacer un breve resumen de cada uno de ellos.

 La caña: Vara flexible de cierta longitud que se utiliza para pescar.  Normalmente están construidas de bambú o de fibra y, por medio de unos accesorios, nos ayuda a hacer que, el cebo, se coloque más fácilmente en la zona del río donde queremos pescar.   
Las hay de diferentes formas y tamaños, unas fijas o desnudas y otras que llevan anillas y se le acopla un carrete para lanzar más lejos, pueden ser de un solo tramo (cañas para pescar basses y truchas) o se varios tramos, pudiendo llegar algunas hasta once.

 (Cañas enchufables). Para facilitar su transporte y llevarlas cómodamente, algunas están divididas en secciones o tramos, las hay, que están construidas de forma telescópica (un tramo sale del interior de otro quedando encajado y frenando por la forma cónica (forma de cono) de la que están construidos) y otras, en cambio, están acopladas por enchufes, que conectan unos tramos con los otros de mayor a menor.

 Se pueden dividir en tres partes.


Empuñadura o tramo por el que se la sujeta, es el tramo mas fuerte y grueso.

Tramo medio: secciones o tramos centrales de la caña, suelen mas finos de mayor a menor y a medida que, van disminuyendo de grosor son más sensibles y menos rígidos que su antecesores.

 Puntera. Tramo final más fino y sensible, está fabricada de forma totalmente cónica desde su base hasta su punta y va a ser el primero de los elementos que va a soportar la presión que ejerce el pez sobre la caña. La propulsión a la hora de efectuar un lanzado con la caña va a depender muy directamente de ella y de su rigidez.

Si sujetamos la caña por la empuñadura y atamos un hilo a su punta intentando doblar a esta, observaremos que la caña se dobla, esa doblez o arco que forma la caña es lo que se llama parábola.  Dicha parábola es algo muy importante por que va a tener mucho que ver en el lanzado y en su acción que mas tarde aclararemos.


Caña telescópica (tramos telescopicos )


  
Una caña de enchufes (Tramos enchufables )



 Caña anillada
    


 Foto de una caña haciendo la parábola

 El sedal: es el hilo fino que se usa para pescar, que esta fabricado de forma especial para que en el agua no se vea. Su escaso diámetro (grosor del hilo) lo hace poco pesado, esta fabricado con materiales especiales para hacerlo mas elástico y resistente, unido a la caña nos sirve de guía para controlar el aparejo (conjunto de accesorios formado por el flotador los plomos y el anzuelo) y el cebo en el agua. Sus diámetros generalmente oscilan en este tipo de pesca entre 0.06mm y 0.25mm generalmente, aunque los hay de mayor diámetro generalmente utilizado para otro tipo modalidades de pesca.

 El flotador: Objeto fabricado generalmente de corcho o de madera de balsa, la mayoría de las veces suele ser de forma más o menos esférica o redondeada que se mantiene flotando en el agua y si está bien ajustado, al hundirse avisa cuando pica el pez.
 Consta de tres partes antena, cuerpo y quilla ó pié.

 La antena: esta pieza en forma de palillo que porta el flotador en su parte mas alta es la que nos va a delatar la picada del pez una vez esté bien plomeado el flotador, es lo único que debe de verse fuera del agua, está fabricada de diversos elementos madera de balsa, bambú, carbono, etc.  Para verse mejor según las condiciones de luminosidad, las hay de varios colores, rojos y amarillos fluorescentes y también negras Algunas son luminosas para poder pescar de noche en los lugares donde esté permitido la pesca nocturna, son las denominadas “estarlite” : Según el cebo y la pesca que vayamos a utilizar pueden ser de distintos tamaños y grosores.

 El cuerpo del flotador: Es la masa principal, es su núcleo, generalmente está hecho de diversos materiales, corcho, madera de balsa, gamonitas, y otros diversos elementos. Se fabrican en muchos modelos y tamaños, los hay que se colocan en la línea llevando el hilo por el interior de ellos mismos y los hay que van unidos a la línea por medio de una o varias argollitas de alambre por las que pasa nuestro hilo.

 Su elección es más bien de gusto personal, normalmente se utilizan los flotadores pequeños y finos para pescar pequeños peces y siempre que el cebo no sea muy grande y pesado.

 Utilizaremos un flotador alargado y fino sobre todo en lugares profundos cuando hace muy poco viento y el agua está calmada y sin corriente alguna. Con uno más redondeado e incluso en forma de pera invertida (forma de una pera al revés) podemos pescar en aguas con escasa corriente y con cebos más grandes y utilizaremos uno de forma redondeada cuando lo que queremos hacer es parar y retener más tiempo nuestro cebo en presencia de corriente mas fuertes y veloces. Existen en el mercado flotadores especiales destinados a pescas de condiciones extremas y que nos facilitan la pesca sobre todo en corrientes muy fuertes y en grandes profundidades como es el caso de los flotadores deslizantes que más adelante hablaremos de ellos.

 La Quilla: también llamada pie, es la pieza que está unida al cuerpo de la boya y nos va a facilitar el paso del hilo el cual va unido a ella para servirle de guía, el cual va sujeto a ella por medio de unos macarrones de goma o silicona, suele estar hecha de varios elementos distintos entre los cuales están el plástico, hierro y el carbono.

Las fabricadas de plástico se suelen utilizar sobre todo en aguas calmadas y con poca corriente, utilizándose las más cortas si la profundidad es escasa en el lugar donde pretendemos pescar y se desea que el flotador se coloque bien posicionado en el agua lo antes posible, cosa que generalmente ocurre cuando lo que queremos es pescar pequeños peces tales como alburnos, bogas y pequeños cachos y utilizaremos quillas mas largas si la profundidad es mayor .

 Las quillas de hierro generalmente se utilizan cuando se pesca sobre todo en corrientes ganando con ello una cierta estabilidad y mejor manejo, también se utilizan en pequeños flotadores muy cortitas para que el flotador se coloque en seguida en posición, ganando sobre todo rapidez en presencia de pequeños y glotones peces.

 Las de quilla de carbono se utilizan sobre todo para pesca mas técnicas, suelen ser mas largas y a la vez mas finas y menos pesadas y vienen montadas sobre todo en flotadores muy sensibles y de escaso gramaje, estos son muy utilizados sobre todo en competición con las grandes cañas enchufables denominadas” roubaisiennes” o cañas encajables .
Partes de un flotador



Diferentes tipos de flotadores





Flotadores especiales para pescar reteniendo en corriente

 La mayoría de los flotadores llevan impresa en la parte superior de su cuerpo una leyenda con un número y una “gr.” ello nos indica la cantidad de Gramaje (cantidad de plomo) que soporta dicho flotador para estabilizarse correctamente y quedarse plomeado para que quede en la posición optima para apreciar mejor las picadas, o sea, todo hundido menos la antena. Un flotador de 2gr. soportará el peso de dos plomos de 1gr ó soportaría también 4 plomos de 0.50gr. cada uno o también 8 plomos de 0.25 gr. por poner un ejemplo, o mezclados entre ellos siempre que la suma total no exceda de 2 gr.

 Algunos flotadores, sobre todo los que provienen del mercado inglés, llevan esta leyenda a base de letras pero el significado es el mismo la equivalencia es más o menos así:
 SSG = 1.89 gr.        Nº 1 = 0.28gr.
AAA = 0.82 gr.        Nº 4 = 0.17gr.
BB = 0.41 gr.           Nº 8 = 0.06gr.

La emplomadura: Conjunto de plomos, de pequeño tamaño y de forma redondeada, en forma de bolitas, (el plomo es un metal pesado, de color gris azulado) y será la encargada de ajustar el flotador para colocarlo verticalmente en la superficie del agua, lo que nos ayudaría a ver mejor la picada del pez, se pueden agrupar o por el contrario separar a modo de rosario (uno a cierta distancia del otro). Si te pasas con la emplomadura se hundirá, si le pones poca emplomadura, se tumbará, por eso hay que ajustarlo bien. Los plomos los hay de diferentes tamaños y de diferentes pesos.


   Plomos stilk, plomos redondos blandos (gris claro) y duros (gris oscuro)


Plomos perforados y plomos de lágrima

El anzuelo: es el objeto curvo de metal y con punta muy afilada en el que se coloca el cebo para pescar, normalmente va camuflado entre el cebo, para no ser visto por el pez, cosa que le alarmaría y haría que no comiera el engaño. Los hay de diferentes formas y tamaños, su punta está afilada de manera especial y dispone en ella de un pequeño arponcillo que se llama "muerte", últimamente en el mercado los hay fabricados sin ese arponcillo y se llaman anzuelos sin muerte, estos además de no dañar tanto al cebo, producen menos daño en la boca del pez al sustraerlos de ella.
 Las partes de un anzuelo son cinco, paleta, pata o cuello, curva, arponcillo y punta.

Partes de un anzuelo





         Fotos de diferentes anzuelos

1. Anzuelo de pata larga, cebos grandes (lombrices)
2. Anzuelo de pata corta (maíz, guisantes)
3. Anzuelo especial para masillas y pan
4. Anzuelo especial para pequeños cebos (fuillies, verde vase)
 Los de pata larga se utilizan para cebos grandes y voluminosos, tales como lombrices y gusanos, los de pata corta se usan sobre todo para cebos de vegetales, maíz, guisantes, trigo etc. Para cebos como la masilla y pan suelen usarse unos que vienen preparados con un pequeño muelle en forma de espiral en su pata para hacer que el cebo aguante mas tiempo insertado en él.


  El ANUDADO DE LOS ANZUELOS

 Para anudar el anzuelo a la línea existen varias formas, está quizá es la más común, práctica y segura.








 El cebo: Trozo de alimento, o algo que simula que se pone en el anzuelo colocado de forma de que este no se vea para que el pez este más confiado de poder comer el cebo. Pueden ser de origen animal (lombrices, gusanos, gusarapas, saltamontes, libélulas, etc.) de origen vegetal (maíz, trigo, guisantes, habas, uva etc.). Pan, Masillas, y polentas e incluso imitaciones de cebos en forma de gusanos de plástico llamado “biónico” de escasos resultados positivos.

 Cebos de origen vegetal, maíz y pipas de melón.




 Cebos de origen animal lombrices y asticot (gusanos de la carne )


Ajustar el flotador


A - POSICION CORRECTA
B -POSICION DESAJUSTADA
 C - POSICIÓN INCORRECTA

 Mirando este gráfico, podemos observar que el primero de los flotadores (A) está perfectamente equilibrado, sería lo ideal. En el segundo (B) uno de sus plomos está apoyado en el fondo, por lo tanto no ofrece peso alguno, lo que hace que sobre el flotador solo actúe de manera directa uno de ellos, lo cual al no ejercer peso sobre él, este flotador está solo medio plomeado, las picadas se verían muy mal y se apreciarían siempre tarde al no tener sensibilidad ninguna. En el tercero (C) el flotador está totalmente tumbado en la superficie del agua, los plomos no ejercen acción alguna sobre el flotador, por tanto no nos va a delatar las picadas correctamente, a parte que podíamos decir muchas cosas de esta situación, pero en sí, este tema de momento, en la parte que le corresponde solo nos referiremos al perfecto funcionamiento del flotador y su plomeado.


Midiendo fondo (sondear)

La mayoría de los ciprínidos suelen tomar su alimento del suelo o lo más próximo a él, cerca de la vegetación sumergida o casos parecidos y por esta razón debemos de colocar su comida (cebo) en el fondo o lo más cercano a él.

 También es cierto que algunos ciprínidos como la boga, comen ente dos aguas, pero son peces de boca "supera" que habitualmente están acostumbrados a tomar su alimento en la superficie del agua, hormigas, mosquitos, libélulas, etc. constituyen entre otros muchos su dieta pero de esto hablaremos más adelante. Una vez que ya tengamos bien plomeado nuestro aparejo necesitamos saber la profundidad del escenario que pretendemos pescar para así intentar poner el cebo lo más próximo al fondo, a veces hasta reposando en él, según las ganas que tengan de comer en determinados días los peces y se muestren mas o menos activos para conseguir su comida .

 Observando este gráfico nos daremos cuenta de cómo se mide el fondo y como debe de ser sondeado. El artilugio utilizado para ello es una “sonda” este objeto tiene la misión de cargar a la línea con excesivo peso una vez bien plomeada, así sabremos que este objeto, (la sonda), no parará de hundir al flotador hasta que ella no toque fondo y llevando siempre la línea totalmente estirada tras de sí. Resumiendo un poco esto diré que funciona de tal manera que una vez plomado el flotador, se la añadimos al anzuelo, inmediatamente tiende a irse hacia el fondo, quedando el flotador hundido y sin poder verse hasta que modifiquemos su profundidad, desplazando el flotador en la línea, o sea , hacia arriba .

 Una vez reposando en el fondo la sonda y esta al no ofrecer tiro sobre el flotador conseguiremos ver la distancia exacta ya que tiende a tensar la línea hasta que podamos ver emerger el flotador en el agua, iremos probando a subir el flotador en dirección hacia la puntera de la caña poco a poco, hasta que, consigamos, verlo emerger, está será, la profundidad de nuestro escenario.

Distintos tipos de sonda para fijarlas al anzuelo



 A - Distancia correcta

 B- Distancia incorrecta, en esta situación, debemos de darle un poco más de profundidad al aparejo, esto se lleva a cabo moviendo el flotador hacia arriba, o sea hacia la puntera de la caña, hasta conseguir que quede totalmente ajustada la distancia (Posición A) .

 Una vez hecha una pequeña introducción a este mundo tan extenso y bonito de la pesca al coup. Intentaremos ir haciendo otros reportajes básicos sobre ella en los cuales os vamos a intentar relatar mis primeras experiencias en este deporte intentando como siempre que paséis un ratito agradable conmigo leyéndolo y sin otro fin que la intención que os guste y que os hayáis divertido leyéndolo.


 Hasta pronto amigos.

 Pablo