lunes, 8 de septiembre de 2014

Embalse de Portaje

Pantano de Portaje

Es sin lugar a dudas, uno de los pantanos o embalses con mejor calidad de agua de todo el territorio  tanto comarcal como regional.  Tanto es así que, en él, habitan aún gran cantidad  de plancton, insectos, larvas, plantas acuáticas y microorganismos que sirven  de sustentos a la población piscicola que vive en sus aguas.

 Durante unos años, este pantano no ha tenido gran fama como un escenario para la pesca, es más, había muchos de los días que las capturas de peces brillaban por su ausencia, predominando sobre todo la carpa como pez dominante de estas aguas.

 Sin lugar a dudas, un escenario perfecto para algunos de nosotros que nos gusta la pesca en situaciones  donde el instinto y la agudeza  de los sentidos, así como una extrema  paciencia, juegan un papel importante en el desarrollo de la futura jornada de pesca.

 Las técnicas de pesca hasta lo de ahora mas usadas en este pantano son la pesca de fondo, algo de boloñesa, pesca a la cacereña y últimamente una masiva  utilización de la pesca del ledgering con cebador (o pesca al feeder).
 Sin embargo, después de muchos temporadas de  poca actividad en cuanto a capturas, este año, parece ser que este pantano, está  rompiendo su maleficio. Debido quizá a la gran cantidad de agua  que ha mantenido incluso en tiempo de  verano durante dos años seguidos y a unas temperaturas idóneas para  el desove de la pesca, está viéndose desbordado por una gran cantidad de carpas que se mueven por cualquiera de sus orillas, cuya dimensiones  actuales oscilan entre los 200 gramos y el medio kilo de peso.

 Tanto es así que, ya no es muy raro, el ver por sus orillas muchos pescadores con largas cañas enchufables, hasta hace poco no era muy corriente, dado que, las pocas capturas que donaba  no eran de menos de un par de kilos, en las que  ponían a prueba todos y cada uno de los elementos de una caña  enchufable, además de sus  accesorios, solo la experiencia  de los más hábiles con ellas, estaban dispuesto a  asumir ese  riesgo.

 Pero lo mejor para no encontrarte con situaciones desagradables de perdidas o roturas innecesarias  de material, es saber  a que te puedes exponer y adaptar tus accesorios a una posible subida de adrenalina que te produce una de las muchas fugas que ocasiona la picada de una de las muchas y  grandes carpas que hay en este pantano.

El uso de los "strippas" de diferentes  modelos montados en los los kit  con elástico internos, ayudan a  una cesión  extra de elástico para una mayor seguridad  ante la pelea con piezas de elevado tamaño, sistema que convence a muchos de los aficionados que  usan este tipo de cañas.

  Pero como suele decir, soy de los que piensa,  mejor que no te lo cuenten.


 De pesca en el pantano de Portaje
                                                                                 
 Una mañana del mes de Septiembre, mañana  rara, de esas que se parecen más a uno de los días del mes de Abril , que propias de Septiembre, donde el aire era cambiante, discontinuo y a veces, en situaciones de completa calma, que aburría al más tranquilo de los pescadores. 

 Convencido en el día de hoy a montar una caña enchufable, viendo la profundidad, el cambiante y discontinuo aire, decidí montar un ajustalineas  ante el riesgo de líos en la linea, este accesorio, además de ajustar la bandera, bien colocado, a su debida distancia del conector, con su escaso gramaje evita en mucho esos engorrosos  líos que nos suelen producir los días viento


Ajustalineas
Con tres metros de profundidad  a unos 11 metros y medio, distancia a la que  me gusta mayormente siempre que puedo pescar, decidí montar unos de los kit montados con cuatro tramos de elástico interior.




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 Viendo por momentos un excesivo oleaje, opté por utilizar unas lineas que tengo montadas con unos flotadores, para mi especiales, que mi buen  amigo Carlos Alvera, en su día, me  fabricó y que, hoy por hoy, los sigo utilizando en situaciones donde  debo  vencer la profundidad de la ola, que si por algo se  caracterizan es por tener una quilla larga y hueca de  metal perforada, que le da una  perfecto posicionamiento sin oscilaciones en el agua por fuerte que  sea su movimiento.



Carlos Alvera




Otra de sus características a tener en cuenta  es que, resultan flotadores tan fiables que en apariencia parecen flotadores aguantan más lastre, pero está tan bien compensado su ajuste  con su quilla, que con muy poco lastre están totalmente plomeados y ajustados y lo más importante, están fabricados a mano en su totalidad por un buen pescador.





 Uno de ellos concretamente, tiene su antena  partida y mediante un trocito de tubito de silicona  la empalmo.  Con la antena corta me vale para situaciones delicadas de gran calma,  delatando el más mínimo toque sobre el cebo y para adaptarle su parte superior, cuando sea necesario en cuanto el oleaje suba de intensidad




 Una vez sondeado  y cebado el puesto, me dispuse a empezar la mañana de pesca, soportando en ocasiones un viento intenso lateral y por momentos espaciados aparecía la mas tranquila de las bonanzas.


La  adaptable antena  del flotador me evitaba  las  picadas en falso que me proporcionaba por momentos el oleaje, que volvía a ser modificada con la aparente  y espaciada calma.

 La primera de las picadas  no tardó en aparecer, sorprendiéndome mientas  ajustaba  la barra frontal del panier, que, aunque no suelo usarla, para situaciones de reposo no viene nada mal como apoyo.

 Esta caña en concreto, me encanta  utilizarla  pescando con ella  al más puro estilo inglés, pescando lateralmente y apoyada en mis piernas, pienso que es una forma más directa de pesca y de más rápida ejecución en la acción del clavado.







   En unos minutos, la primera de las carpas no tardó en  entrar en la sacadera, a esta le siguieron otras  32  más, que me alegraron la mañana, eso si, modificando la antena constantemente del flotador, pero que, en esta ocasión, este pequeño detalle me ayudó a solventar la jornada  dada la caprichosa mañana.



 Pero precisamente por eso, me gusta la pesca.                                                                        
  kily











lunes, 1 de septiembre de 2014

El Charco del puente, Rivera de Gata (Moraleja)

  Precioso escenario el que nos brinda la Rivera de Gata a su paso por Moraleja. Un centenario puente de piedra actualmente reconstruido lo atraviesa justamente por medio, dividiéndolo en dos zonas.
 La del tramo inferior, es la que se encuentra aguas abajo y la del superior por encima de él.
Esta bonita masa de agua la condiciona un gran dique de contención (el pareón) que, en uno de sus lados, la deriva y va canalizando a merced del aprovechamiento para el riego. 
Conscientes de este aporte de paraíso  natural que ofrece esta rivera a su paso por Moraleja, la actual directiva de la Asociación de pescadores Virgen de la Vega, con la intención de expandir y promocionar este deporte que cada día esta atrayendo a mas aficionados, está volcada en la  adaptación, limpieza  y preparación de este escenario natural para la uso del deporte de la pesca.

                                    Fotos del escenario. Cedidas por Santi.  Tomadas desde el puente
Margen inferior izquierdo.


Margen inferior derecho.


 
Tramo superior derecho, a la derecha al fondo la zona del Vicario, a la izquierda las escaleras

Zona del regato Merdero

                                                                          Zona del Vicario

Conversando  días atrás con su actual presidente Santi, con el que hace tiempo me une una gran amistad, me informó un poco sobre los avances y futuros proyectos para este escenario, eso sí, dentro de la autorización y concesión de permisos y autorizaciones  por parte de la Junta de Extremadura, Ayuntamiento, Medio Ambiente y la Confederación Hidrográfica del Tajo con la sana intención de fomentar al máximo el deporte de la pesca, sin alterar en lo más mínimo el cauce del río y respetando su habitad natural.

 Una de estas mejoras, es la adaptación y aprovechamiento de los dos margenes del río para la creación total de unos ochenta peskiles  a lo largo de cualquiera de sus margenes, ello conllevaría sin lugar a dudas, la limpieza, adaptación y el ahondar alguno de ellos.

 Otra de ellas es la limpieza de los caminos que actualmente en esos tramos, están desbordados de matorral bajo y matojos.

La adaptación de los asientos de los puestos, a ser posible cimentados, o de un material similar que les diera solidez y base firme aún en el extremo, frío y lluvioso invierno.

 La petición del llamado cauce ecológico para este tramo de río, con la intención de mover y oxigenar sus aguas.

 Seguir con la continuidad de la actual escuela de pesca, así como la intención de promover este deporte  con programas de convivencia para pequeños, mayores y minusválidos.


Un calendario de concursos  anuales  para los aficionados, así como los concursos de convivencia.


Y ante todo, promover la captura y suelta, entre todos y cada uno de los aficionados.



Santi,  de pesca con sus sobrinos




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  Labores que, muchas de ellas, aún están en proyecto, pero que, con ganas, ilusión  que no les falta y  un poco de ayuda por parte de todos, no tardaran en conseguir.

 Porque cuando las cosas se hacen siempre con buenas intenciones, no pueden llegar a salir mal.


Zona nueva pendiente de adaptación y limpieza



       Zona  A de la curva, actualmente esta zona esta  terminada en las tareas de limpieza y totalmente  habilitada  para la pesca


Zona  B de la curva (pasada la curva) 
 El margen izquierdo aun pendiente de habilitar



Abriendo puestos nuevos, pasada la curva


En tareas de limpieza y creación de peskiles

 Y es que, por el momento, seguiremos disfrutando de este precioso escenario, todavía aún conservando todas y cada una de las especies autóctonas que siempre albergó entre sus aguas, con una riqueza piscícola natural en la que predominan sobre todo ciprínidos  y  aunque pocos, también, algunos centrárquidos como los basses y percasoles.

 Agradecer a la actual directiva de a la Asociación de Pescadores de Virgen de la Vega, su interés, información y ganas de hacer las cosas por un bien común como es este, el  poder disfrutar  de lugares como este para el deporte de la pesca.


 Nuestro lema, como siempre, que no nos cansamos de repetir, Captura y suelta, solo así es deporte!
                                                                                                                                                  Kily

jueves, 7 de agosto de 2014

Pescando en la Rivera de Gata





  La Rivera de Gata,  a su paso por la localidad de Moraleja, nos ofrece este precioso escenario de pesca,(conocido como el Charco del puente) además de una bonita zona de ocio, que es complementada  en una de sus orillas con un hermoso parque sombreado por una gran alameda.

Dos orillas con perfecto acceso a cada uno de los puestos de pesca, con un camino en cada una de ellas paralelo a cada uno de sus margenes.

  Con una suma total de 53 puestos de pesca y con una distancia mínima entre ellos  de 10 metros componen el bonito escenario.  Sus orillas actual y totalmente preparadas, además de adaptadas  para  disfrutar de la pesca, con  unos cómodos accesos a sus puestos.

Destacar sobre todo el gran esfuerzo que está haciendo la actual directiva de la Asociación deportiva  de pesca Virgen de la Vega por la  buenísima adaptación y limpieza de los margenes del río.

El charco del puente 

  Delicado escenario de aguas tranquilas, pero  precioso para pescar, sus especies, en su mayoría son especies  autóctonas, donde la pesca con modalidades técnicas  como enchufables e inglesas juegan un papel importante en los muchos y delicados días de pesca que surgen pescando en él.

 Escenario completo y bien preparado, con una profundidad  en algunos puestos de pesca más centrales que supera los tres metros de fondo. A medida  que  la balsa, (bloqueada por un gran paredón) va perdiendo retención, los puestos de pesca van perdiendo profundidad. En sus aguas viven gran cantidad de ciprinidos, tales como bogas, barbos, carpas comunes y royales, carpines  hermosas tencas y una últimamente masiva  cantidad de jarabugos o calandinos (rutilos aburnoides) además de el invasor y latoso percasol, que en algunas jornadas también se hace  notar y algunos black basses

                                   

 

    Algunos pescadores rivereños, conocedores del escenario saben mucho de esto, y en esta ocasión me acompaña Antonio Gonzalo, un gran amigo con el que he pasado muchas jornadas de pesca tanto en competiciones locales y regionales como pescando
amigablemente un tranquilo día de pesca juntos.



Los que le conocemos bien, sabemos que entiende la pesca de modo diferente, su forma  y estilo de llevarla a cabo te enseña cada día a sentirla y entenderla  un poco más. Pescador técnico y preciso donde los haya, pero para disfrutar a su lado, mejor pasar una jornada de pesca con él de por libre y sin tensiones de la competición.

Y en realidad, eso es lo que hicimos, un día caluroso del mes de Agosto, con pocas ganas de hacer kilómetros a  algún conocido embalse o río de las inmediaciones, decidimos ir a pescar al charco del puente, a la zona del la riera que se la conoce como los puestos del Vicario.

 Aquí, en estos puestos de pesca la profundidad suele ser mayor que en la mayoría de las otras zonas del río. Nuestra idea era pescar en el día de hoy con caña enchufable y esta zona concretamente es ideal para el uso de esta técnica,  aunque peces, se pueden capturar de buenas dimensiones en cualquiera de las demás zonas de la rivera.

El acceso a los puestos de pesca es  muy cómodo en toda la Rivera 

kit copela

Una vez montadas ambas cañas, decidimos hacer un cebado preciso con kit copela a base de pastura semi húmeda con trozos de pellets  picados y maíz dulce. El objetivo era hacer caer el cebo hasta el fondo en el menor tiempo posible, intentando evitar así, en lo posible, la excesiva aparición en el puesto de pesca del incansable calandino, que ya, incluso, mete en su dieta,  hasta al maíz como alimento.

  En el día de hoy, decidimos utilizar unas lineas ligeras, usando como linea madre  un diámetro de 0,14 con  finales de 0,12 mm, sondeando posteriormente con precisión el  puesto de pesca.

Los flotadores de muy similar forma los dos, cuerpo de madera de balsa, antena intermedia de plástico y quilla de larga fibra, en forma de pera invertida, con un ajuste de 4x12  y  4x14 respectivamente, lastrados con un plomeado a la italiana, dispersados en la linea madre de forma continua y regularmente, con ausencia total de plomos en el bajo de linea (montaje muy utilizado este de plomear el bajo de linea, en esta ribera en  situaciones de fuerte corriente y crecidas del río). Bajo de linea que, esta vez era de corta longitud, unos 30 cm desde el emerilón de enlace al anzuelo, el utilizado en el día de hoy precisamente de pata corta, del número 16 de una conocida  marca del sector.

 Este anzuelo, iba a portar como cebo, un grano de maíz partido al medio alojado dentro de él y preparado para que visiblemente se viera la punta de nuestro anzuelo.

 Sondeados los puestos de pesca y con profundidad similar, pudimos comprobar lo que casi a ciencia cierta imaginábamos, escaso oleaje, escasa actividad de peces y después de varias picadas fallidas, nos dio a entender que la pesca, en el día de hoy, no iba a ser del todo fácil.

Ajustando la banderas al máximo y plomeando los flotadores hasta 2/3 parte de su visible  antena, pudimos conseguir  con un poco de paciencia y ganas la primeras capturas, aunque al mínimo rizo de oleaje en la superficie, nos obligaba a una atención constante mirando atentamente  la mínima parte  visible de la antena del flotador que sobresalía sobre la superficie de agua.

 Pasados los primeros minutos de adecuación del puesto y montaje final de accesorios, la primera de las capturas no tardo en aparecer, un precioso barbo de escasas dimensiones era conducido hasta la orilla.
 Al comprobar esto, este pequeño detalle me hizo modificar la tensión también del elástico destensando un poco para evitar desgarros y en lo posible pérdidas de peces de pocas dimensiones una vez clavados.

A medida que iba pasando la mañana las picadas empezaron a ser sucesivas. Alguna que otra carpa, aunque no muy grandes, entraban en el rejón, la sorpresa quizá de la mañana fueron, al final de ellas algunas tencas  presentes también en el escenario.


Algunas capturar del día de hoy

Una de las leyendas de este charco, Antolín, en esta mañana se acercó  hasta el río, esta vez  montó pocos accesorios 

 Acercándose a las doce de la mañana, como viene siendo habitual en este tiempo, decidimos recoger y conversar  durante unos minutos sobre el desarrollo de la  mañana de pesca y en términos  generales, las conclusiones  fueron muy semejantes, mañana de pesca como nos gusta, con modificaciones y cambios adaptando a las circunstancias, probando y mejorando entre otras cosas, cebado preciso, exhaustivo ajuste del flotador, la presentación del cebo y usando una bandera en el día de hoy muy corta para reducir el tiempo de clavado. Eso si, mañana  agradable, relajada y en buena compañía. Y es que, seguimos jugando a pescar. 

miércoles, 30 de julio de 2014

Sociedad de pescadores Río Alagón; Maratón de pesca 2014


      Una vez más, me acerqué al escenario del Cachón, esta vez, la Sociedad de pescadores Río Alagón, había organizado su maratón anual de 24 horas,  que suele ser ya una prueba habitual dentro del calendario de competiciones de dicha Sociedad. Con pocas prisas y con pocas ganas de  empuñar una caña en aquella  calurosa mañana del 27 de Julio, decidí dar un paseo por sus orillas y charlar un ratillo con algunos compañeros y asiduos pescadores a los eventos  de esta sociedad.

 Una ligera mirada, oteando  desde uno de los lugares con más altura al llegar al escenario, enseguida entendí que, mirando durante un par de minutos aquella tranquila  masa de agua,  pude comprobar que algo no iba del todo bien.



 Tras largas horas de pesca de los asistentes, ya que la prueba comenzó a las cinco de la tarde del día anterior, en algunos puestos de pesca se reflejaba una cierta pasividad, llegando a algunos de ellos a  utilizar cómodas técnicas de pesca como la pesca a  fondo o la pesca con cebador.

 Las largas cañas enchufables  aparecían   semi montadas y apartadas al lado de los panieres en los puestos de pesca, en algunas bandejas se podían observar algunas antenas sterlite  ya apagadas por el uso, que habían sido montadas en algunos wagglers de inglesa y empezaban a verse ya el montaje de algunos alimentadores o feeders en potentes cañas destinadas a la pesca  del legering  con cebador.

 Algunas pardilleras o minitalleras eran montadas esperando la picada de algún pequeño pez, pero tampoco en esta ocasión  la minitalla dio la cara. Grandes  bolas o  grupos de  cientos de alevines de peces gatos merodeaban por todo el escenario, moviéndose de un lado para otro, mientras algún taimado bass los miraba atentamente cerca de la orilla, en la capa mas superficial del agua.

 A lo lejos, en las zonas más centrales del charco, se veía el movimiento de algunas hermosas carpas boqueando sobre la superficie, acción que, a más de uno de los asistentes no parecía convencer.

Acercándome a algunos experimentados pescadores del escenario, no entendían en el día de hoy la reacción  de algunos peces, haciendo caso omiso a cualquier cebo.

Escenario del Cachon




 Carlos, mi compañero de fatigas, que en esta ocasión no se quiso perder el evento.



Fotos de algunos de los participantes

   Con pocas capturas, tras muchas horas de esfuerzo y espera, intentando pescar algún perdido pez en el extenso horario de competición, tras la escasísima actividad de los peces en esta prueba, en algunos de los asistentes empezaba  a reflejarse el cansancio y el desazono en el día  hoy, pescando en el más que desconocido escenario del Cachón.

 Escenario que muy de vez en cuando, debido quizá a múltiples razones que no llegaremos nunca a entender   días como este, ponen a prueba el aguante los participantes, entendiendo una vez más que, no todo es pescar, es participar y disfrutar de otros encantos, que bien  podían haber sido adornados con una buena actividad de capturas, pero que nos quedamos con lo práctico, buena convivencia y muy buena organización en este día, por parte de la Sociedad de pescadores Rio Alagon y también por aquellas personas que hacen posible que disfrutemos de mañanas como esta, si no es pescando, disfrutando al lado del agua cerca de un grupo de amigos  a los que les gusta  la pesca. 



Este pequeño lapicero también fue capturado en aguas del Cachón


 Algunas fotos de los familiares, amigos y asistentes al evento deportivo






Nos gusta la pesca .

miércoles, 16 de julio de 2014

Ball Maker o molde para la elaboración de bolas de engodos.

El Ball Maker, un practico utensilio importado de tierras inglesas, quizá su traducción mas exacta seria en nuestro castellano "molde para fabricación de bolas de engodo" ya que su traducción literal es:
 "hacedor de bolas", el cual no parece sonar del todo bien.

                                                               Ball Maker


Este pequeño útil, muy utilizado ya por algunos pescadores, con unos simples pasos a seguir, nos va a dar la posibilidad de elaborar nuestras bolas de engodo de la misma forma, peso y volumen, algo que, para cebar  a largas distancia, es un extra añadido nada despreciable, sobre todo, por los que nos gusta en ocasiones pescar a muchos metros de la orilla y necesitamos llegar a concentrar nuestro cebado en el pesquil lo más agrupado posible.
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 Pasos a seguir

Teniendo en cuenta sobre todo la textura de nuestra pasta, y como mayor aliado utilizaremos como siempre el pan molido, con el que conseguiremos, hacer unas bolas perfectas, e incluso añadiéndole, si es preciso, complementos a la mezcla como es, el maíz e incluso el asticot.



 Si la textura es la correcta, se puede incluso llegar a elaborar bolas de engodo con añadidos de cereales y cebos de origen animal.

 Existen en el mercado, diferentes formatos de este molde para la fabricación de bolas de distinto tamaño, aunque, el más común es, el de 40 mm como puede verse en la foto de inicio, pero también, los hay más pequeños, tanto para elaborarlas de 20 mm de diámetro, como de mayor tamaño, 60 mm.

Un utensilio que me convenció en mucho por su utilidad y simpleza y que posiblemente en poco tiempo, dará mucho que hablar, sobre todo para la pesca a largas distancias.

 De pesca en el embalse de Portaje.  


Una madrugada más, una mañana en las que el despertador suena  temprano, de nuevo con intenciones de pasar unas agradables horas pescando al lado del agua, el escenario escogido es el embalse de Portaje, precioso pantano, que si por algo me gusta, es porque da más de arena, que de cal. 

Muchas especies de ciprinidos habitan en él: bogas, carpas comunes y royales, nasones, barbos, carpines y tencas junto con algún centrárquido como el bass e incluso un gran número de engorrosos e insaciables percasoles.

 Pero, lo que si esta claro, es que parece ser que, tanto unas especies como otras, tienen un denominador común en estas aguas, si una especie te lo pone difícil, la otra se mide con el mismos desgano.

 Al ser un pantano de aguas totalmente limpias y oxigenadas, sin vertido ninguno, alberga una gran riqueza  de vegetación acuática, microorganismos e insectos, que bien pudiera ser una de las razones  por las que los peces, en muchas ocasiones hace caso omiso a nuestro cebo.

 Acercándome al pantano, con el sol aun  por salir, me di cuenta de que viendo el cielo todavía oscuro, había algo que me lo iba a poner mas difícil todavía, una hermosa luna llena brillaba sobre las aguas. Una vieja "creencia" rodea sobre muchos pescadores en este ciclo lunar, donde se dice que, la pesca  suele desarrollar su actividad más por la noche que, en las hora diurnas, haciendo escaso caso a ningún tipo de cebo.
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 Una vez elegido hoy el lugar para pescar, quizá condicionado un poco  por la situación de la fase lunar, me puse a observar detenidamente el pantano durante unos minutos, alguna carpa  emergía  y con discreto movimiento, enseñada su lomo a muchos metros de la orilla.  En el puesto de pesca que había elegido aquel día se veía el fondo claro, incluso a varios metros de la orilla.   

 La situación era la que era, había que probar, deseando saber que me deparaba el día, aunque casi a ciencia cierta sabia que al mirar a ese gran espejo de agua que brillaba con los primeros rayos de sol , me lo iba a poner bastante difícil si quería conseguir alguna captura.


 

  Un poco receloso por la situación, decidí probar con la pesca a la inglesa, monté una Comander, una caña de 14 pies (4,27m) una muy precisa caña de acción parabólica, montada con un sedal  de 0,14 de escaso peso, enrollado en un carrete con bobina  macht o de canal poco profundo y que lleva añadido un puente en 0,16 de algo mas de 11 metros para evitar posibles roturas en el lanzado.  Su acción es de 3 a 7 gramos y el flotador  elegido para hoy, iba a ser un bodied con estabilizadores en el mástil, con un peso de cinco gramos y soportando un lastre de casi tres gramos, de bajo de línea monte un 0´13 con un anzuelo de pata  corta del numero 14, sobrepasando con la punta el cebo, en este caso maíz con aroma a fresa, y es que, en esta vez, con hasta ahora  ausencia total de viento, parecía esta ser la caña y montaje  que mas respondía a las necesidades del escenario.

 Una vez sondeada la zona de pesca, unos casi  seis metros de profundidad  a unos 40 metros de la orilla, sabia que iba a ser un gran inconveniente si se empezaba a mover un poco el aire, con el empleo de tan poca  emplomadura en bajada y a tanta profundidad., no obstante, decidí arriesgarme.

Intentando hacer un cebado preciso, para lo que utilice el ball maker, seguidamente  lance la caña al lugar precebado, el cebo en esta ocasión, maíz  aromatizado con sabor a fresa, la pastura elaborada llevaba también  aditivo de fresa para una mejor adaptación del pez al cebo.

 Había pasado ya la media hora y tras alguna picada en falso, cuando la primera carpa era conducida hasta la sacadera, no sin antes forcejear lo suyo, y aunque sus dimensiones eran escasas, ya que, no llegaba al medio kilo de peso, a esta, al cabo de unos minutos, le acompañó otra de menor talla.

Parecía que de momento alguna pieza  se dejaba capturar, sin embargo, como se suele decir, "poco dura la alegría en casa del pobre", de repente un aire fuerte del  Este, entorpecía  la hasta entonces delicada situación.


A medida que la mañana iba avanzando, el viento soplaba con más intensidad

 El flotador era levemente arrastrado por el aire y el hilo tardaba en sumergirse, lo que me ocasionaba  a esa distancia de pesca, más de una engorrosa panza en la trayectoria del sedal, tras varios minutos intentándolo,  baje aún mas la emplomadura activa hasta el fondo, aun así, el esfuerzo era infructuoso, el arrastre lateral podía con el montaje.

  Sin darle mas vueltas al asunto, monté otra caña inglesa, esta vez  una Artax 980 /No Limit, de 14 pies, también con acción semi parabólica, sinceramente uno de mis dos caprichos en cuanto a cañas inglesas se refiere.  Con esta caña la situación cambiaba, montando un hilo de 0`16 con un puente unido de igual modo que la anterior de unos 11 metros de 0'20 y con un carrete similar, intentaba de nuevo volver a pescar en la zona de cebado.
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 Esta vez, el flotador  artesanal era un bodied, plomeado interiormente en su bulbo, con un peso de 15 gramos, más un aguante de unos nueve 9 gramos de lastre que coloque en la linea, situando dos gramos en la emplomadura pasiva y siete en la activa, esta emplomadura activa, montada con diferente bolas esféricas, seguida con un bajo de linea de 0,15 y el mismo número de anzuelo que la anterior, el cebo seguía siendo el maíz aromatizado, pero esta vez, frenado en la punta por un pequeño maíz de gorma o cebo biónico, para impedir su salida del anzuelo en el lanzado.

                                                     Maíz utilizado como cebo

Tenia hecha una imagen mental del pesquil anteriormente cebado, pero una vez lanzada la caña , me asegure una vez más de ello con el uso de del ball Maker. Gracias a la elaboración idéntica de las bolas de engodo, su cebado es tan preciso, que tomando igualmente el mismo punto de referencia del inicio de  la jornada de pesca, y usando el mismo tirador, sinceramente pienso que, con un poco de cuidado, en la medición del fondo, la distancia de pesca, no era muy diferente de la anterior.  

 Con un poco de paciencia, conseguí capturar tres carpas más en la calurosa y airosa mañana que, aunque no eran muy grandes, el esfuerzo por conseguirlas, al final había merecido la pena


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Sinceramente, el llevar los montajes hechos de casa nunca  me acabo de convencer y pienso que, ese tiempo que se pierde en montar cada día, a modo personal, viendo las condiciones del escenario, la actividad de los peces, las condiciones ambientales, personalmente, lo tomo como un reto más en cada día, aunque se pierdan varios minutos en el montaje, porque seguramente acabaran dando sus frutos a lo largo de la jornada de pesca.

 Si las pesca fuera un deporte simple, a algunos no nos gustaría tanto.  
































jueves, 29 de mayo de 2014

Pesca con caña teleregulable

   Unas de las anécdotas que recuerdo de chaval, vinculadas con el mundo de la pesca, se  remonta a una de las veces que, por aquellos entonces, chavales andarrios y aprendices de pescador de la pesca del corrido, sorteando maleza, cañaverales, árboles, arbustos y  ramas sobre el lecho del río Árrago, es, que recuerdo que  fui, con un amigo y compañero de pesca, a preguntar sobre una caña de pesca a una especializada tienda del sector.

 Por  aquellos días, pescábamos con cañas  anilladas de longitudes de poco más de 5  metros, buscando peces aquí y allá, en el  más escondido de lo charcos del río.

Tramo superior del río, predomina una excesiva vegetación en sus orillas

 Peces como bogas, cachos, barbos, tencas y algún que otro jaramugo o calandino, solían ir llenando nuestra entonces  práctica y cómoda costera, que, aunque a veces, se enmarañaba y enganchaba por los senderos y pasos que nos llevaban al río, hacíamos de ella, un práctico portautensilios, donde llevábamos el avituallamiento y los pocos materiales y apaños, de que entonces disponíamos.

 Las cañas, aunque no eran de mucha longitud, en ocasiones, (dada la vegetación existente en las orillas), resultaban demasiado largas, y es que, las condiciones y el espacio, en el que se maniobraban con ellas era muy justo, para llegar a los rincones en  los que, queríamos buscar ese escondido  pez.

Boloñesa adaptada,sus dos tramos inferiores, están unidos
 En ocasiones, un remedio rápido y casero nos resolvía el problema para acortar esos metros de más que, nos estorbaban de la longitud de la caña, con un trozo de alambre de hierro dulce, sujetando las anillas y bloqueando algún tramo, acortando la  longitud  de la caña, adaptándola al trozo pescable del río.

 Realizábamos en algunos tramos del río, una pesca a veces en continuo movimiento, buscando al pez, apurando hasta el ultimo recurso, para conseguir una captura.

A gusto con lo que hacíamos, como anteriormente cité, nos acercamos a preguntar a la tienda, unas cañas que sabíamos, nos iban a resultar más prácticas para este tipo de escenarios, cañas para pescadores en movimiento,  cañas para "andarrios".

 Todavía recuerdo la cara y el tono burlesco, del entonces (según se decía), experimentado pescador y vendedor de la tienda, al dirigirse a unos chavales que le comentábamos, que queríamos unas caña telescópicas adaptables, para esos complicados tramos de ríos que, habitualmente pescábamos.

 Es una imagen que, después de los años, no he logrado aun olvidar, dada su grosería, prepotencia y solera experiencia, según él negando que existía esa caña.

 Un  año más tarde, al pasar por el escaparate de dicha tienda, observé junto a mi amigo que, había expuesta una de estas inexistentes cañas.

 A este hombre, no le volví a ver más, pero cañas de éstas se siguen fabricando muchas, y yo conseguí la mía, aunque, no en ese establecimiento.

 Hablo de las practicas y funcionales cañas telescópicas teleregulables. 

 la caña telescópica teleregulable


 Caña teleregulable


 También llamada caña boloñesa adaptable, en principio, esta caña fue creada para aguas trucheras, ese era su principal objetivo. Son cañas perfectas para usarlas en tramos de ríos con poca anchura y para intentar pescar con ellas donde otro tipo de caña se pasaría en longitud.

 Para la pesca al tiento, son ideales y para la pesca con señalizador de picada en corriente, lo mismo.

 Se pueden usar como boloñesas cortas e incluso para aguas abiertas, en sus medidas más largas, también  desempeñan su función debidamente.

Una vez terminada la freza del barbo, tiempo que me gusta respetar en los ríos donde sube el barbo a desovar, me acerqué en un par de jornadas al río Árrago, pero esta vez, a unos cinco o seis de kilómetros aguas abajo, de donde solía pescar habitualmente de chaval. En esta zona, en algunos tramos, el agua suele estar mas calmada y existen charcos de buena profundidad. Aquí, la pesca en retención, suele ser muy productiva, bloqueando a intervalos cortos y regulares el flotador o señalizador, a su paso, por la zona de cebado, corriente abajo.

Con esta retención, al bloquear en su recorrido al flotador (o señalizador según se use), el cebo, con ello, sube unos cm del suelo, al ser empujado por la corriente. La intención con ello, es la de provocar el arranque de algún indeciso pez, que merodee por las inmediaciones, imitando, con esta acción, al movimiento de una larva que se levanta del fondo, teniendo entonces, muchas más posibilidades de que se efectúe con ello, una picada .

Tramo tranquilo del río Árrago

 Tentando barbos al corrido, aguas abajo

En esta mañana, el agua, bajaba mas turbia de lo normal en este cauce, debido a  las últimas precipitaciones en el mes de Mayo.
 Me acompañaba  Juan, un buen amigo y un buen pescador truchero de tierras gallegas, acostumbrado a realizar lances precisos, como pude comprobar y con el que, suelo pasar, buenos ratos pescando al lado del agua.
 En esta ocasión, decidimos tentar barbos en una de las pozas existentes en el río.




La boga,  pez habitual en este río

 No es un río en que sea muy habitual, conseguir grandes capturas, pero la boga tiene muy buenas dimensiones; y el barbo, aunque no de gran tamaño, entra bastante bien a los cebos naturales, pescando al corrido.

Señalizadores de picada


 Cuando pesco en agua con corriente  rápida y con  poca  profundidad,  la pesca al tiento, es la más recomendada con caña  boloñesa, para ello simplemente le añado a la linea un pequeño plomo o perdigón esférico, a una distancia considerable del cebo para intentar imitar y  hacerlo bajar lo suficiente como lo haría  naturalmente, el cebo que arrastra la corriente, esto generalmente ocurre en los tramos más altos del río.

La situación cambia cuando intentamos pescar en los tramos medios. Aquí, la corriente es más lenta y la profundidad del río va siendo mayor, en ocasiones para  poder  desplazar  el cebo a lo largo de la corriente necesitamos un flotador que nos delate la mínima picada y nos ayude a pasear nuestro cebo, siempre a la misma profundidad, a lo largo del lecho del río.

En los tramos en los que la corriente es muy lenta y predomina en el  río pozas profundas, en vez de flotadores convencionales, suelo utilizar unos pequeños señalizadores que, funcionan correctamente  en estos tramos del río.

 Son de fabricación casera, aguantan escaso lastre y delatan cualquier mínimo toque por débil que sea.

 Tienen mucha similitud con los usados a la pesca  a la inglesa en la modalidad  al stilk, y su bloqueo en la linea, se lo hago con nudo de tope, como en la habitual  pesca con flotador corredizo.

 Aguanta escaso peso, pero al utilizarse con cañas boloñesas  en distancias cortas, tampoco  representa un gran problema para el lanzado de los mismos con estas cañas.

Empecé a utilizar este sistema, más que nada, por su simpleza, y es que le añade al aparejo un peso extra con este miniflotador deslizante, en la fase de lanzado, que a su vez, facilita con ello su acción, ya que se asienta,  muy cerca de la emplomadura. He de recordar, que lo bloqueo en la línea con un nudo de tope.



El bloqueo del pequeño señalizador con nudo de tope, evito el uso de la perlita cerrando mas el ojal


La otra ventaja, es que, para tramos de río con mucha vegetación, un flotador convencional, se debe lanzar la mayoría de las veces, en lanzado de palanca, (con la caña hacia atrás, propulsando hacia adelante), eso, dificulta en muchas ocasiones el hacerlo correctamente, ya que, árboles y ramas suelen estar muy presentes en las orillas de los ríos.

 Con el señalizador, como boya, el lanzado, con un poco de práctica se puede ejecutar de modo lateral perfectamente guiado por la caña  y con un angulo de lanzado poco mas de 45º con respecto al pescador, llegando incluso en muchas ocasiones a poder hacerlo frontalmente.
                    

                                                               Señalizador

 Estos señalizadores, los utilizo para la pesca con caña boloñesa, cuando la pesca que practico es la pesca al corrido.

 Como anteriormente dije, los hago artesanalmente y no tiene ninguna dificultad su  fabricación.

 El cálamo (por dureza) y parte del raquis de una pluma de pavo, un trozo de tubito (pajita de bebidas), una antena gruesa, alambre flexible, hilo y barniz o un poco de laca

 Este señalizador de la foto de la derecha, fue fabricado a la inversa, cálamo para la antena y parte del raquis para su cuerpo, esto le proporciona una gran sensibilidad.

 Lo utilizo sobre todo en situaciones de muy escasa corriente o aguas muy calmadas, ya que, su lastre, es muy escaso( de 0,20 a 1 g.  normalmente) y la bajada del cebo es muy lenta. En ocasiones incluso, peces como bogas o carpines  suelen picar antes, de que, el mismo flotador, se llegue a colocar verticalmente por su plomeo.



              

 Materiales utilizados

 El tubito hueco, se corta a medida para que la pluma de pavo, se introduzca dentro y  parte del cálamo quede fuera de dicho tubito, por la parte inferior del mismo, a lo que, se le añade una pequeña argollita de  alambre flexible, por la que pasara  la linea. 

Ésta se introduce dentro del cálamo y a la vez, se pega y se rodea a  ambos con el hilo, para seguidamente, insertarlo, fijarlo. y pegarlo dentro del tubito de plástico.

 La antena se pude  hacerse de la mima pluma, haciéndola sobresalir por arriba unos centímetros,  posteriormente, pintarla y lacarla o añadirle una de plástico ya fabricada. 



 Pasos a seguir:

  Una vez introducida la pequeña argolla de alambre por la que pasara el hilo en el cálamo, el siguiente paso es pegarla y sujetarla, para después reforzarla con espirales de hilo. Hecho esto, el tercer paso, es introducir, parte de la pluma en el tubito de de plástico, insertándola y fijándola con pegamento.

 Lo siguiente a realizar, es introducir la antena en el otro extremo del tubo, pegarla y una ver terminado barnizar los extremos  del señalizador con barniz o laca antiporos.

 Con esto, el pequeño señalizador está terminado y listo para su uso, haciendo una función similar a la de una pequeña boya, sin ofrecer apenas resistencia al hundimiento.

 Un añadido más, que utilizo desde hace mucho, para esta bonita pesca, tan española, como ha sido siempre, la pesca al corrido.

Se dice que algunos de nosotros, en esto de la pesca, intentamos sacarle siempre los cinco pies al gato, pero, si no fuera así, personalmente pienso que llegaría a ser monótona y aburrida y desde luego, la pesca puede albergar muchas otras cosas, pero no se la puede tildar, precisamente... de eso.